Comienza el curso escolar. Millones de niños acuden a las aulas, muchos de ellos por primera vez. Esa primera vez en que los padres entregan a su cachorro con una sensación ambivalente, de ilusión y temor. Ilusión porque es el primer día de un largo proceso, que ellos esparn que termine de la mejor manera. Unos sueñan con que su hijo llegue a ser un gran cirujano; otros con que se siente en el despacho de un ministerio. Sueños de todos los colores… Las clases de primero rebosan de futuros abogados, ingenieros, economistas, músicos, grandes empresarios.
Pero los padres también albergan un sordo temor: quizá algo en ese colegio podría estropear el brillante futuro que ellos tienen decidido para su hijo. Quién sabe… Un profesor incompetente, un compañero indeseable, un accidente, un descuido, una desgracia. Son tantas las amenazas que los padres tiemblan ante la necesidad de que su hijo salga de casa, aunque sea por unas horas.
Dentro de 25 años todos esos prometedores vástagos ya no estarán en clase. Los temores de la mayoría de los padres se habrán cumplido. Sólo uno o dos de toda la clase habrán alcanzado más o menos las metas previstas. Los demás… dos estarán aún en casa de los padres, sin dar golpe; siete serán mileuristas; uno habrá quedado lisiado en un accidente de moto; otro vivirá a salto de mata; seis consumirán drogas otros dos prepararán oposiciones hasta el infinito, y uno estará en la cárcel.
¿Qué habrá pasado en esos veinticinco años? ¿Tenían razón los padres, y algo en el colegio habrá frustrado esos fulgurantes destinos? ¿O el desastre se habrá producido gotita a gotita en cada casa, sin que nadie se diera cuenta?
Preguntas y reflexiones sobre la sociedad, su evolución, y las relaciones entre las personas.
............
jueves, 10 de septiembre de 2009
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Somos los mejores
Se viene hablando mucho del espectacular aumento del déficit público, como consecuencia de la política de gasto a manos llenas del gobierno. Esta diferencia entre lo que el Estado recauda y lo que gasta se tiene que traducir necesariamente en deuda y en aumento de impuestos, lo que supondrá un pesado lastra para el hipotético despegue de la economía española.
Pero hoy se han publicado dos informes que nos alertan sobre otros dos importantes déficits que también padecemos en España: el que se refiere a la educación, y el de la competitividad de nuestra economía.
Entre los países de la OCDE, España tiene un índice de abandono escolar sólo superado por Turquía, México y Portugal. Por otra parte, el Foro Económico Mundial informa de que España ha perdido cuatro puntos en el índice de competitividad global. Nos superan países como Chile, la República Checa o Arabia Saudí. Los países más competitivos dle mundo son Suiza y EE.UU.
Podríamos añadir también otros déficits: una de las tasas de población activa más bajas de Europa; el doble de desempleo que la media europea, y –esto es una opinión, y no un dato- un importante déficit en la calidad de nuestra democracia.
Pero no hay que alarmarse. En otras cosas somos los primeros. Nuestros bares tienen las mejores tapas del mundo. Nuestros jóvenes viven las noches más largas del mundo. Y sobre todo: somos los más majos del mundo; los de mejor rollito; los más pacifistas; los más antinucleares; los más tolerantes, y tenemos la mejor liga de fútbol. Por eso nos importan un pimiento la competitividad, el abandono escolar, el endeudamiento, los impuestos, el desempleo, y hasta la calidad democrática.
Pero hoy se han publicado dos informes que nos alertan sobre otros dos importantes déficits que también padecemos en España: el que se refiere a la educación, y el de la competitividad de nuestra economía.
Entre los países de la OCDE, España tiene un índice de abandono escolar sólo superado por Turquía, México y Portugal. Por otra parte, el Foro Económico Mundial informa de que España ha perdido cuatro puntos en el índice de competitividad global. Nos superan países como Chile, la República Checa o Arabia Saudí. Los países más competitivos dle mundo son Suiza y EE.UU.
Podríamos añadir también otros déficits: una de las tasas de población activa más bajas de Europa; el doble de desempleo que la media europea, y –esto es una opinión, y no un dato- un importante déficit en la calidad de nuestra democracia.
Pero no hay que alarmarse. En otras cosas somos los primeros. Nuestros bares tienen las mejores tapas del mundo. Nuestros jóvenes viven las noches más largas del mundo. Y sobre todo: somos los más majos del mundo; los de mejor rollito; los más pacifistas; los más antinucleares; los más tolerantes, y tenemos la mejor liga de fútbol. Por eso nos importan un pimiento la competitividad, el abandono escolar, el endeudamiento, los impuestos, el desempleo, y hasta la calidad democrática.
martes, 8 de septiembre de 2009
Pozuelo
La noche del sábado pasado se convirtió en Pozuelo de Alarcón en una noche muy movidita. Docenas de heridos, una veintena de detenidos, mobiliario urbano destrozado, incendios, coches patrulla quemados. y el asalto a una comisaría.
A primera vista uno se acuerda de los acontecimientos de hace un par de años en París. Pero no tiene mucho que ver. Allí los protagonistas fueron unos jóvenes de origen inmigrante, que consideraban que el sistema no contaba con ellos. Aquí han sido unos jóvenes de clase media, bien regados de alcohol, que quizá consideren que el sistema está a su disposición para divertirse.
Conviene huír de las generalizaciones, y tener en cuenta que no ha sido una salvajada de “los jóvenes”, sino que muchos jóvenes han dejado salir lo más salvaje que llevan dentro.
Y quizá lo más preocupante es que con ocasión de otros incidentes anteriores –aunque mucho menos graves- han sido numerosos los padres que han salido en defensa absoluta de sus criaturitas. Si los padres hacen eso, no puede extrañar que las criaturitas se sientan los amos del universo.
A primera vista uno se acuerda de los acontecimientos de hace un par de años en París. Pero no tiene mucho que ver. Allí los protagonistas fueron unos jóvenes de origen inmigrante, que consideraban que el sistema no contaba con ellos. Aquí han sido unos jóvenes de clase media, bien regados de alcohol, que quizá consideren que el sistema está a su disposición para divertirse.
Conviene huír de las generalizaciones, y tener en cuenta que no ha sido una salvajada de “los jóvenes”, sino que muchos jóvenes han dejado salir lo más salvaje que llevan dentro.
Y quizá lo más preocupante es que con ocasión de otros incidentes anteriores –aunque mucho menos graves- han sido numerosos los padres que han salido en defensa absoluta de sus criaturitas. Si los padres hacen eso, no puede extrañar que las criaturitas se sientan los amos del universo.
lunes, 7 de septiembre de 2009
San Google
Para millones de internautas Google se ha convertido en el mejor aliado. De manera incansable proporciona información sobre cualquier cuestión. Desde cómo hacer un bacalao al pilpil hasta los horarios de un vuelo entre Antofagasta y Valparaíso.
Es rápido y sencillo. Metemos nuestra pregunta en el cajetín, y San Google nos ofrece todas las respuestas. Y encima tiene la chulería de decirnos que lo ha logrado en 0,06 segundos.
Por gentileza del jefe de documentación de este blog, he accedido a un recurso de Internet que proporciona información sobre las frases que se han buscado en Google, y en cuyos resultados aparece el blog. Es decir, personas que han entrado al blog a partir de los resultados que les ha dado Google en una consulta. En algunos casos existe una relación lógica (buscan “Flipper Uno”, “Agamenón”, “Credulidad”, etc,). Pero hay unos cuantos que me han dejado perplejo. ¿A alguien se le ocurre qué relación tienen estas consultas con este blog?
“Argumento de cuentos de suspense”.
“Lapillan con su novio”.
“Ejemplos de interferencia en tu vida”.
“Teletribu”.
“Mundo loco de cócteles”.
“Tamaragua significancia”.
“Busquemos algo de artritis”.
“Términos de palabras infinitas”.
“Culo de cristina kirchner”.
“Qué es pito del sereno”.
“Sentencia por romper los retrovisores”.
“Pautas de la democracia para no ser dictadura”.
“Exprimidor de cocos”.
“Chistes jurados”.
“Didios boti colocones”.
Lo de entrar en este blog buscando el culo de Cristina Kirchner no está mal. Pero a mí la que más me ha gustado es ésta:
“Tengo un botijo de barro que puedo hacer con él”.
¡La pregunta del millón!
Es rápido y sencillo. Metemos nuestra pregunta en el cajetín, y San Google nos ofrece todas las respuestas. Y encima tiene la chulería de decirnos que lo ha logrado en 0,06 segundos.
Por gentileza del jefe de documentación de este blog, he accedido a un recurso de Internet que proporciona información sobre las frases que se han buscado en Google, y en cuyos resultados aparece el blog. Es decir, personas que han entrado al blog a partir de los resultados que les ha dado Google en una consulta. En algunos casos existe una relación lógica (buscan “Flipper Uno”, “Agamenón”, “Credulidad”, etc,). Pero hay unos cuantos que me han dejado perplejo. ¿A alguien se le ocurre qué relación tienen estas consultas con este blog?
“Argumento de cuentos de suspense”.
“Lapillan con su novio”.
“Ejemplos de interferencia en tu vida”.
“Teletribu”.
“Mundo loco de cócteles”.
“Tamaragua significancia”.
“Busquemos algo de artritis”.
“Términos de palabras infinitas”.
“Culo de cristina kirchner”.
“Qué es pito del sereno”.
“Sentencia por romper los retrovisores”.
“Pautas de la democracia para no ser dictadura”.
“Exprimidor de cocos”.
“Chistes jurados”.
“Didios boti colocones”.
Lo de entrar en este blog buscando el culo de Cristina Kirchner no está mal. Pero a mí la que más me ha gustado es ésta:
“Tengo un botijo de barro que puedo hacer con él”.
¡La pregunta del millón!
viernes, 4 de septiembre de 2009
Los 420
No se trata de 420 espartanos de refuerzo para Leónidas, sino de 420 euros de refuerzo para los parados que ya no cobren su prestación por desempleo.
El gobierno se reunió a mitad de agosto para repartir esa dádiva. Eso sí, sólo para los que terminaran su derecho a la prestación a partir del 1 de agosto.
Bueno… no. Unos días después era para los que hubieran dejado de cobrar a partir del 1 de junio.
Pero, no. Tampoco. Ahora parece que es para los que dejaron de cobrar el 1 de enero.
En cualquier caso, la ministra de Economía no ha sabido precisar cuánto dinero va a costar. Es decir… como si yo compro un coche o un piso, sin saber lo que cuesta.
Era una medida necesaria, dicen. Pero… me quedo con la duda… ¿por qué misteriosa razón los que dejaron de cobrar antes del 31 de diciembre no necesitan ayuda? ¿Y por qué no la necesitan los que están en desempleo desde hace años? ¿o los que nunca han cobrado el subsidio de desempleo? ¿Es que estos últimos viven del aire? ¿No sería más lógico conceder esa ayuda en primer lugar a los que lleven más tiempo sin cobrar?
No sabemos si esto acabará como la batalla de las Termópilas. Aunque se parece más a lo de la Armada Invencible. Cada vez se dibuja mejor un panorama en el que la Economía Invencible que teníamos –aquella de la championsleague- sucumbe bajo el empuje de furiosos elementos como el déficit público, el desempleo y el endeudamiento infinito.
Y mientras tanto ¿qué hace el almirante? Pues más o menos lo mismo que el capitán del Titanic: hacer que la orquesta siga sonando, y decirle al pasaje que este barco no puede hundirse.
El gobierno se reunió a mitad de agosto para repartir esa dádiva. Eso sí, sólo para los que terminaran su derecho a la prestación a partir del 1 de agosto.
Bueno… no. Unos días después era para los que hubieran dejado de cobrar a partir del 1 de junio.
Pero, no. Tampoco. Ahora parece que es para los que dejaron de cobrar el 1 de enero.
En cualquier caso, la ministra de Economía no ha sabido precisar cuánto dinero va a costar. Es decir… como si yo compro un coche o un piso, sin saber lo que cuesta.
Era una medida necesaria, dicen. Pero… me quedo con la duda… ¿por qué misteriosa razón los que dejaron de cobrar antes del 31 de diciembre no necesitan ayuda? ¿Y por qué no la necesitan los que están en desempleo desde hace años? ¿o los que nunca han cobrado el subsidio de desempleo? ¿Es que estos últimos viven del aire? ¿No sería más lógico conceder esa ayuda en primer lugar a los que lleven más tiempo sin cobrar?
No sabemos si esto acabará como la batalla de las Termópilas. Aunque se parece más a lo de la Armada Invencible. Cada vez se dibuja mejor un panorama en el que la Economía Invencible que teníamos –aquella de la championsleague- sucumbe bajo el empuje de furiosos elementos como el déficit público, el desempleo y el endeudamiento infinito.
Y mientras tanto ¿qué hace el almirante? Pues más o menos lo mismo que el capitán del Titanic: hacer que la orquesta siga sonando, y decirle al pasaje que este barco no puede hundirse.
jueves, 3 de septiembre de 2009
Peor que el terrorismo
En el barómetro del CIS de julio los españoles dicen que el primer problema que existe ahora en España es el paro. En segundo lugar sitúan a los problemas de índole económica, y perciben como tercer problema en importancia a la clase política y los partidos políticos.
¡El tercer problema del país!
Por encima del terrorismo de ETA, de la inmigración, de las drogas, de la vivienda, de la sanidad. o de la violencia contra las mujeres.
Por otra parte, al puntuar de 1 a 10 a los diferentes líderes políticos, a los ministros y al presidente, ni uno sólo de ellos alcanza el 5. ¡Todos suspenden!.
Preguntados por los ministros que conocen, hay siete ministros a los que más del 50% de los encuestados no conocen.
Y en cuanto a la confianza, el presidente Rodríguez Zapatero inspira poca o ninguna confianza al 67,8%. Pero aún peor sale Mariano Rajoy, que despierta poca o ninguna confianza al 77,9%.
No sé si estos datos se han difundido en los medios. Pero ante ellos –y en medio de una gravísima crisis económica- es para echarse a temblar.
Si la clase política y los partidos son un problema aún mayor que el terrorismo ¿no habría que ilegalizarlos? Y si no confiamos en ellos ¿por qué les votamos una y otra vez?
¡El tercer problema del país!
Por encima del terrorismo de ETA, de la inmigración, de las drogas, de la vivienda, de la sanidad. o de la violencia contra las mujeres.
Por otra parte, al puntuar de 1 a 10 a los diferentes líderes políticos, a los ministros y al presidente, ni uno sólo de ellos alcanza el 5. ¡Todos suspenden!.
Preguntados por los ministros que conocen, hay siete ministros a los que más del 50% de los encuestados no conocen.
Y en cuanto a la confianza, el presidente Rodríguez Zapatero inspira poca o ninguna confianza al 67,8%. Pero aún peor sale Mariano Rajoy, que despierta poca o ninguna confianza al 77,9%.
No sé si estos datos se han difundido en los medios. Pero ante ellos –y en medio de una gravísima crisis económica- es para echarse a temblar.
Si la clase política y los partidos son un problema aún mayor que el terrorismo ¿no habría que ilegalizarlos? Y si no confiamos en ellos ¿por qué les votamos una y otra vez?
miércoles, 2 de septiembre de 2009
La gripe ¡ah!
La ministra de Sanidad se reúne con los respectivos consejeros de las CC.AA.
La U.E. y la OMS emiten casi a diario comunicados.
Los medios de comunicación nos apalean constantemente con noticias al respecto.
Los padres están preocupados por la salud de sus hijos ante el comienzo del curso.
El ejército custodia los medicamentos correspondientes.
Las vacunas no parecen estar suficientemente contrastadas.
La tasa de mortalidad es de uno por cada dos mil contagiados.
¿Qué está pasando con la gripe A?
¿Es una grave amenaza para la población mundial? ¿Sólo es una más de los cientos de infecciones y enfermedades que nos acechan cada día? ¿Es más grave de lo que nos cuentan? ¿Es menos grave, pero ayuda a vender periódicos y distrae la atención? ¿Se trata de un gigantesco montaje de la industria farmacéutica?
Yo no lo sé. Pero todo este jaleo me parece mucho ruido para pocas nueces.
La U.E. y la OMS emiten casi a diario comunicados.
Los medios de comunicación nos apalean constantemente con noticias al respecto.
Los padres están preocupados por la salud de sus hijos ante el comienzo del curso.
El ejército custodia los medicamentos correspondientes.
Las vacunas no parecen estar suficientemente contrastadas.
La tasa de mortalidad es de uno por cada dos mil contagiados.
¿Qué está pasando con la gripe A?
¿Es una grave amenaza para la población mundial? ¿Sólo es una más de los cientos de infecciones y enfermedades que nos acechan cada día? ¿Es más grave de lo que nos cuentan? ¿Es menos grave, pero ayuda a vender periódicos y distrae la atención? ¿Se trata de un gigantesco montaje de la industria farmacéutica?
Yo no lo sé. Pero todo este jaleo me parece mucho ruido para pocas nueces.
martes, 1 de septiembre de 2009
Volver... volver...
No han sido veinte años, sino sólo sesenta días, pero se trata de volver, como en el viejo tango.
Es ese obligatorio rito de retomar la actividad habitual del año. Volver al trabajo, al domicilio, a los atascos de tráfico, a la trifulca política, a la selva mediática… y al blog.
Volver para encontrar casi lo mismo en los periódicos, pero con la situación económica sesenta días más deteriorada, y con la sombría incógnita de la gripe A en el horizonte.
Cada cual habrá vivido estos sesenta días de modo diferente. Unos habrán viajado; otros habrán descansado; y alguno se habrá aburrido. Habrá quién haya encontrado nuevos colores para el lienzo de su vida, y habrá quien se haya tropezado con las sombras de la desilusión, o incluso de la angustia.
Para mí han sido sesenta días ricos y variados. Un paseo degustando 2500 años de historia en Grecia (prometo que no he tenido nada que ver con los incendios). Un nostálgico recorrido por el Madrid en que crecí. Unos días cabreteando entre las montañas del Pirineo. Un fin de semana en un pueblo perdido en la Sierra Espadán…
Cientos de fotos en mi cámara nueva. horas y horas de encuentro sin prisas con la gente que quiero. El descubrimiento de lo que hacían los hombres que no amaban a las mujeres. La recuperación del querido exiliado temporal en Tenerife. Y dos meses casi desconectado de la actualidad social y política.
Si tuviera que escoger lo mejor de estos últimos sesenta días… me quedaría sin dudarlo con el placer de haber disfrutado de excelentes compañías.
¿Qué ha sido lo mejor del verano para ti?
Es ese obligatorio rito de retomar la actividad habitual del año. Volver al trabajo, al domicilio, a los atascos de tráfico, a la trifulca política, a la selva mediática… y al blog.
Volver para encontrar casi lo mismo en los periódicos, pero con la situación económica sesenta días más deteriorada, y con la sombría incógnita de la gripe A en el horizonte.
Cada cual habrá vivido estos sesenta días de modo diferente. Unos habrán viajado; otros habrán descansado; y alguno se habrá aburrido. Habrá quién haya encontrado nuevos colores para el lienzo de su vida, y habrá quien se haya tropezado con las sombras de la desilusión, o incluso de la angustia.
Para mí han sido sesenta días ricos y variados. Un paseo degustando 2500 años de historia en Grecia (prometo que no he tenido nada que ver con los incendios). Un nostálgico recorrido por el Madrid en que crecí. Unos días cabreteando entre las montañas del Pirineo. Un fin de semana en un pueblo perdido en la Sierra Espadán…
Cientos de fotos en mi cámara nueva. horas y horas de encuentro sin prisas con la gente que quiero. El descubrimiento de lo que hacían los hombres que no amaban a las mujeres. La recuperación del querido exiliado temporal en Tenerife. Y dos meses casi desconectado de la actualidad social y política.
Si tuviera que escoger lo mejor de estos últimos sesenta días… me quedaría sin dudarlo con el placer de haber disfrutado de excelentes compañías.
¿Qué ha sido lo mejor del verano para ti?
sábado, 11 de julio de 2009
Solidaridad con el pasado
En la población italiana de L’Aquila existe una vieja fortaleza, que fue construida por la corona española, en el siglo XVI. La construcción ha quedado seriamente dañada por el terremoto del 6 de abril, y el gobierno italiano no dispone de dinero para repararla.
Pero para suerte de Italia allí estaba Zapatero, que rumboso como siempre, ha dicho que va a poner 50 millones de euros (*) para reconstruir el edificio. No se sabe si esa obra es la necesidad más urgente de los afectados por el terremoto, y tampoco consta que todos los edificios históricos españoles estén en perfecto estado. Pero eso no importa porque la economía española es la más boyante del mundo mundial, y podemos permitirnos toda clase de dispendios.
Y para justificar la dádiva el presidente ha dicho “España será solidaria con su pasado”.
Todos los países iberoamericanos se deben estar frotando las manos, y preparándose a pedirle a Zapatero dinero para rehabilitar los miles de edificios que se construyeron en esas tierras, cuando eran posesiones españolas.
Hoy sólo pensaba despedirme del blog hasta septiembre, invitando a todos a proponer asuntos para comentar, o a reflejar sus experiencias veraniegas. El lunes me voy a Grecia, y después haré algunas escapadas más a lugares aún no decididos. Desconectaré de la actualidad, y el mundo seguirá girando igual que siempre. Nuestros políticos continuarán comportándose como adolescentes, y seguirán tratándonos como a imbéciles.
Todo seguirá igual sin un Pepito Grillo vestido de botijo. Aprovecho para desear a todos los que visitan el blog que disfruten de los grandes y pequeños momentos. Yo pienso hacer exactamente eso. En septiembre, los que lo deseen volverán a encontrar aquí un comentario diario.
No pensaba hablar de nada, pero no he podido resistirme a comentar esta nueva genialidad del presidente
“España será solidaria con su pasado”
¡Qué gilipollez!
(*) Según los expertos consultados, los 50 millones de euros no los va a poner el presidente, sino que usted y yo pondremos 2 euritos cada uno para la vieja fortaleza italiana.
Pero para suerte de Italia allí estaba Zapatero, que rumboso como siempre, ha dicho que va a poner 50 millones de euros (*) para reconstruir el edificio. No se sabe si esa obra es la necesidad más urgente de los afectados por el terremoto, y tampoco consta que todos los edificios históricos españoles estén en perfecto estado. Pero eso no importa porque la economía española es la más boyante del mundo mundial, y podemos permitirnos toda clase de dispendios.
Y para justificar la dádiva el presidente ha dicho “España será solidaria con su pasado”.
Todos los países iberoamericanos se deben estar frotando las manos, y preparándose a pedirle a Zapatero dinero para rehabilitar los miles de edificios que se construyeron en esas tierras, cuando eran posesiones españolas.
Hoy sólo pensaba despedirme del blog hasta septiembre, invitando a todos a proponer asuntos para comentar, o a reflejar sus experiencias veraniegas. El lunes me voy a Grecia, y después haré algunas escapadas más a lugares aún no decididos. Desconectaré de la actualidad, y el mundo seguirá girando igual que siempre. Nuestros políticos continuarán comportándose como adolescentes, y seguirán tratándonos como a imbéciles.
Todo seguirá igual sin un Pepito Grillo vestido de botijo. Aprovecho para desear a todos los que visitan el blog que disfruten de los grandes y pequeños momentos. Yo pienso hacer exactamente eso. En septiembre, los que lo deseen volverán a encontrar aquí un comentario diario.
No pensaba hablar de nada, pero no he podido resistirme a comentar esta nueva genialidad del presidente
“España será solidaria con su pasado”
¡Qué gilipollez!
(*) Según los expertos consultados, los 50 millones de euros no los va a poner el presidente, sino que usted y yo pondremos 2 euritos cada uno para la vieja fortaleza italiana.
viernes, 10 de julio de 2009
El teorema Zapatero
Al parecer ya falta menos para que se decida el sistema por el que las CC.AA. van a recibir dinero del Estado. Todos los gobiernos autónomos quieren que aumente la cantidad que reciben, y el gobierno jura sobre la foto de Pablo Iglesias que todos van a quedar muy contentos.
Por su parte, los tres partidos nacionalistas de Cataluña (CiU, ERC, y PSC) quieren hacer valer que ellos tienen un estatuto nuevo, que les reconoce una posición privilegiada respecto al resto de los humildes españoles, y parecen dispuestos a llevarse –también esta vez- una suculenta tajada de ese pastel algo seco al que llamamos España.
Es en este contexto en el que el presidente del gobierno ha dado un paso más hacia su inmortalidad entre los sabios que en el mundo han sido. En este caso ha sido el área de las matemáticas el que ha tenido el gran honor de recibir su aportación. Se trata de lo que Artur Mas ha denominado “el teorema Zapatero”, que consiste en algo tan sencillo aritméticamente como asegurar que “todas las CC.AA. van a recibir dinero por encima de la media”.
Tras su incursión en el campo de la lingüística (“las palabras no importan”); en el de la ciencia política (“la esencia de la democracia es la cintura”); en el de la Historia (“esta es la ministra más joven de la historia de España”), este innovador teorema va a poner patas arriba todos los tratados de matemáticas y de estadística. Los estudiantes del futuro aprenderán que a partir de 2009 empezó a ser posible repartir algo entre varios de manera que todos reciban por encima de la media.
El nombre de Zapatero se escribirá con todo merecimiento junto a los de Pitágoras, Kepler, Newton, Fermat o Einstein.
Por su parte, los tres partidos nacionalistas de Cataluña (CiU, ERC, y PSC) quieren hacer valer que ellos tienen un estatuto nuevo, que les reconoce una posición privilegiada respecto al resto de los humildes españoles, y parecen dispuestos a llevarse –también esta vez- una suculenta tajada de ese pastel algo seco al que llamamos España.
Es en este contexto en el que el presidente del gobierno ha dado un paso más hacia su inmortalidad entre los sabios que en el mundo han sido. En este caso ha sido el área de las matemáticas el que ha tenido el gran honor de recibir su aportación. Se trata de lo que Artur Mas ha denominado “el teorema Zapatero”, que consiste en algo tan sencillo aritméticamente como asegurar que “todas las CC.AA. van a recibir dinero por encima de la media”.
Tras su incursión en el campo de la lingüística (“las palabras no importan”); en el de la ciencia política (“la esencia de la democracia es la cintura”); en el de la Historia (“esta es la ministra más joven de la historia de España”), este innovador teorema va a poner patas arriba todos los tratados de matemáticas y de estadística. Los estudiantes del futuro aprenderán que a partir de 2009 empezó a ser posible repartir algo entre varios de manera que todos reciban por encima de la media.
El nombre de Zapatero se escribirá con todo merecimiento junto a los de Pitágoras, Kepler, Newton, Fermat o Einstein.
jueves, 9 de julio de 2009
Nos tienen manía
El FMI acaba de publicar sus nuevas previsiones para la economía mundial. en el que mejoran las expectativas para EE.UU. y para la zona euro. España es la única excepción, y el organismo internacional prevé que será el único país que no comenzará a remontar la crisis en 2009.
¿En qué se diferencia España del resto de los países más desarrollados? ¿será que sus trabajadores son más perezosos? ¿quizá que nuestros banqueros son menos eficientes? ¿Acaso los empresarios españoles son más torpes? ¿podría ser que nuestro gobierno sea más incapaz?
No me puedo creer nada de todo eso. Nuestros trabajadores son los más esforzados, nuestros banqueros los más perspicaces, nuestros empresarios los más emprendedores, y tenemos el presidente de gobierno más listo del mundo.
La única explicación que se me ocurre es que en el FMI nos tienen manía. Seguro que se han inventado el dato para perjudicarnos.
¿En qué se diferencia España del resto de los países más desarrollados? ¿será que sus trabajadores son más perezosos? ¿quizá que nuestros banqueros son menos eficientes? ¿Acaso los empresarios españoles son más torpes? ¿podría ser que nuestro gobierno sea más incapaz?
No me puedo creer nada de todo eso. Nuestros trabajadores son los más esforzados, nuestros banqueros los más perspicaces, nuestros empresarios los más emprendedores, y tenemos el presidente de gobierno más listo del mundo.
La única explicación que se me ocurre es que en el FMI nos tienen manía. Seguro que se han inventado el dato para perjudicarnos.
miércoles, 8 de julio de 2009
China
Me siente en la terraza, y enseguida aparece el chino con su eterna sonrisa.
– Hola ¿Bacaldí con Coca-cola?
Le digo que sí, y me quedo mirándole mientras se mete en el bar para preparar la bebida y traerla, acompañada de un platillo con pipas. Es uno de los cientos de bares y cafeterías que han cambiado de dueño en los últimos años. Los extranjeros que más horas pasan en los bares españoles ya no son los alemanes, sino los chinos.
Vuelve el camarero con la bebida, las pipas y la cuenta.
– Cuatlo cualenta.
Le pago, y me legala otla sonlisa.
¡China! El país que atrajo a Marco Polo y a Cristóbal Colón. Uno de los países más sorprendentes de la Tierra. Aquí todos pensábamos que en China sólo había 1.300 millones de chinos, y ahora nos estamos enterando que no todos los chinos son igual de chinos. Resulta que hay chinos “han” y chinos “uigures”. Y resulta que se están matando los unos a los otros.
También pensábamos que en China se habían eliminado definitivamente las veleidades religiosas, y ahora nos enteramos de que hay unos cuantos millones de musulmanes. Creíamos que era un país comunista, pero nos encontramos con que están compitiendo ferozmente en el mercado capitalista mundial, y que son los dueños de gran parte de los activos financieros de EE.UU.
Me acuerdo de las palabras de Napoleón: “Cuando China despierte, el mundo temblará”.
Veo pasar otra vez al chino menudo y sonriente con otra bandeja con bebidas. Parece un tipo muy despierto.
¿Debería echarme a temblar?
– Hola ¿Bacaldí con Coca-cola?
Le digo que sí, y me quedo mirándole mientras se mete en el bar para preparar la bebida y traerla, acompañada de un platillo con pipas. Es uno de los cientos de bares y cafeterías que han cambiado de dueño en los últimos años. Los extranjeros que más horas pasan en los bares españoles ya no son los alemanes, sino los chinos.
Vuelve el camarero con la bebida, las pipas y la cuenta.
– Cuatlo cualenta.
Le pago, y me legala otla sonlisa.
¡China! El país que atrajo a Marco Polo y a Cristóbal Colón. Uno de los países más sorprendentes de la Tierra. Aquí todos pensábamos que en China sólo había 1.300 millones de chinos, y ahora nos estamos enterando que no todos los chinos son igual de chinos. Resulta que hay chinos “han” y chinos “uigures”. Y resulta que se están matando los unos a los otros.
También pensábamos que en China se habían eliminado definitivamente las veleidades religiosas, y ahora nos enteramos de que hay unos cuantos millones de musulmanes. Creíamos que era un país comunista, pero nos encontramos con que están compitiendo ferozmente en el mercado capitalista mundial, y que son los dueños de gran parte de los activos financieros de EE.UU.
Me acuerdo de las palabras de Napoleón: “Cuando China despierte, el mundo temblará”.
Veo pasar otra vez al chino menudo y sonriente con otra bandeja con bebidas. Parece un tipo muy despierto.
¿Debería echarme a temblar?
martes, 7 de julio de 2009
Sobre el jurado
El Tribunal Superior de Justicia del País Valenciano ha decidio imputar a Francisco Camps, presidente de la Comunidad Autónoma, por un presunto delito de cohecho. El motivo del asunto sería el haber recibido trajes de regalo por un importe de 12.000 euros.
A uno se le ocurre que parece algo grotesco que alguien que maneja un presupuesto de miles de millones se venda por unos trajes, que podría comprar sin ningún esfuerzo.
Pero los que ostentan el poder en una democracia no son exactamente ciudadanos como los demás, y deben tener una conducta siempre transparente. No basta con que sean honrados, sino que además tienen que parecerlo. En este sentido, y con independencia de lo que decida al final la justicia, Camps está en el ojo del huracán, y el PP debe sufrir las consecuencias políticas de apoyarle.
Pero no es de eso de lo que yo quería hablar, sino del hecho de que si finalmente se sienta en el banquillo será un jurado el que decidirá sobre su inocencia o su culpabilidad.
Ya sé que los juicios con jurado gozan de mucha popularidad, quizá por una extensión de esa “democratitis” (*) que padecemos. Se podría escribir mucho a favor y en contra de la intervención del jurado en los juicios. Entre los juristas circula el dicho: “Si me acusan de un delito y soy inocente, prefiero que me juzgue un magistrado. Pero si soy culpable, prefiero que me juzgue un jurado”. Sin duda porque es más fácil engañar a un jurado que a un juez profesional.
Como todo en esta vida, los jurados tienen sus pros y sus contras. Pero si algo parece completamente inapropiado es que sea un jurado el que decida sobre la inocencia o culpabilidad de un político. Dado el alto grado de sectarismo que impera en España, hay que ser muy ingenuo para esperar que los miembros del jurado puedan emitir un veredicto con independencia de sus preferencias políticas. Esperar que un jurado sea imparcial al juzgar a un político es tan absurdo como dejar que el ganador de un partido Real Madrid-Barça dependa de la opinión de los espectadores.
Si en el jurado que juzgue a Camps hay más simpatizantes del PP que del PSOE, el acusado tiene la más alta probabilidad de ser absuelto. En cambio, si por azar el número de simpatizantes del PSOE es mayor que el del PP, Camps será declarado culpable casi con seguridad.
Si su destino depende del azar al elegir jurados ¿por qué no se le declara inocente o culpable echando una moneda al aire? Sería mucho más barato, y el resultado igual de aleatorio.
(*) Democratitis: Enfermedad leve, pero muy contagiosa, cuyo síntoma principal consiste en creer que el sistema de decisión por mayoría es el mejor método en cualquier caso.
A uno se le ocurre que parece algo grotesco que alguien que maneja un presupuesto de miles de millones se venda por unos trajes, que podría comprar sin ningún esfuerzo.
Pero los que ostentan el poder en una democracia no son exactamente ciudadanos como los demás, y deben tener una conducta siempre transparente. No basta con que sean honrados, sino que además tienen que parecerlo. En este sentido, y con independencia de lo que decida al final la justicia, Camps está en el ojo del huracán, y el PP debe sufrir las consecuencias políticas de apoyarle.
Pero no es de eso de lo que yo quería hablar, sino del hecho de que si finalmente se sienta en el banquillo será un jurado el que decidirá sobre su inocencia o su culpabilidad.
Ya sé que los juicios con jurado gozan de mucha popularidad, quizá por una extensión de esa “democratitis” (*) que padecemos. Se podría escribir mucho a favor y en contra de la intervención del jurado en los juicios. Entre los juristas circula el dicho: “Si me acusan de un delito y soy inocente, prefiero que me juzgue un magistrado. Pero si soy culpable, prefiero que me juzgue un jurado”. Sin duda porque es más fácil engañar a un jurado que a un juez profesional.
Como todo en esta vida, los jurados tienen sus pros y sus contras. Pero si algo parece completamente inapropiado es que sea un jurado el que decida sobre la inocencia o culpabilidad de un político. Dado el alto grado de sectarismo que impera en España, hay que ser muy ingenuo para esperar que los miembros del jurado puedan emitir un veredicto con independencia de sus preferencias políticas. Esperar que un jurado sea imparcial al juzgar a un político es tan absurdo como dejar que el ganador de un partido Real Madrid-Barça dependa de la opinión de los espectadores.
Si en el jurado que juzgue a Camps hay más simpatizantes del PP que del PSOE, el acusado tiene la más alta probabilidad de ser absuelto. En cambio, si por azar el número de simpatizantes del PSOE es mayor que el del PP, Camps será declarado culpable casi con seguridad.
Si su destino depende del azar al elegir jurados ¿por qué no se le declara inocente o culpable echando una moneda al aire? Sería mucho más barato, y el resultado igual de aleatorio.
(*) Democratitis: Enfermedad leve, pero muy contagiosa, cuyo síntoma principal consiste en creer que el sistema de decisión por mayoría es el mejor método en cualquier caso.
lunes, 6 de julio de 2009
Usted se calla
Las opiniones sobre cualquier cosa son casi infinitas. A menudo, lo que piensa uno sobre un asunto es tan diferente de lo que piensa otro que parecería que viven en planetas diferentes. o que hablan de cuestiones totalmente distintas.
Eso es un hecho indiscutible, que obedece a diversos factores, y ha sido y seguirá siendo así. Sin embargo, el tener que escuchar opiniones distintas de la propia nos crea a menudo cierto malestar. Sería más fácil si todo el mundo viera las cosas como nosotros y opinara como nosotros.
Pero no es así. y tenemos que soportar todos los días a personas que dicen cosas que no nos gustan, que nos parecen sin sentido, o que hieren nuestra sensibilidad o nuestras convicciones.
Deberíamos reconocer sin reservas que los demás tienen el mismo derecho que nosotros a pensar como piensan o a decir lo que creen. Pero… a menudo lo aceptamos muy a regañadientes, quizá porque confundimos lo que es negar una opinión nuestra con una negación a nosotros mismos.
Y así surgió la censura, que es el método más corriente que emplea el poder para silenciar las opiniones discrepantes.
Los que no ostentan el poder utilizan un método casero, pero que pretende exactamente lo mismo: Usted se calla.
¡Qué bien se siente uno cuando nadie dice lo que no nos gusta escuchar.
Eso es un hecho indiscutible, que obedece a diversos factores, y ha sido y seguirá siendo así. Sin embargo, el tener que escuchar opiniones distintas de la propia nos crea a menudo cierto malestar. Sería más fácil si todo el mundo viera las cosas como nosotros y opinara como nosotros.
Pero no es así. y tenemos que soportar todos los días a personas que dicen cosas que no nos gustan, que nos parecen sin sentido, o que hieren nuestra sensibilidad o nuestras convicciones.
Deberíamos reconocer sin reservas que los demás tienen el mismo derecho que nosotros a pensar como piensan o a decir lo que creen. Pero… a menudo lo aceptamos muy a regañadientes, quizá porque confundimos lo que es negar una opinión nuestra con una negación a nosotros mismos.
Y así surgió la censura, que es el método más corriente que emplea el poder para silenciar las opiniones discrepantes.
Los que no ostentan el poder utilizan un método casero, pero que pretende exactamente lo mismo: Usted se calla.
¡Qué bien se siente uno cuando nadie dice lo que no nos gusta escuchar.
sábado, 4 de julio de 2009
viernes, 3 de julio de 2009
La política tiene razones que la razón no entiende
El presidente Zapatero se ha puesto la túnica de Salomón, y ha dado a conocer su decisión sobre la central nuclear de Santa María de Garoña. No se cerrará en dos años –como exigen los ecologistas-, ni permanecerá abierta diez años más –como recomienda el Consejo de Seguridad Nuclear-.
Se consolida ese estilo de hacer política que consiste en intentar satisfacer a todos, y que tanto viene practicando el actual presidente.
Sin embargo, a menudo el intento de satisfacer a todos da como resultado la insatisfacción general. Con la decisión tomada no están satisfechos ni los ecologistas ni los que creen que habría que aprovechar el rendimiento de la central.
Tampoco podemos estar satisfechos los que no tenemos una postura predefinida, y nos limitamos a tratar de analizar racionalmente los problemas. Porque… si se decide ignorar la recomendación de los expertos, y cerrarla porque la energía nuclear es mala en sí misma ¿por qué no se hace inmediatamente?. Lo mismo podemos preguntarnos si el cierre se debe a que la central está anticuada ¿Por qué no se cierra lo antes posible una central poco segura?
Y si se decide ignorar los alegatos de los ecologistas ¿Por qué no durante los diez años que recomiendan los expertos?
Y por último: si hay que hacer reformas en la central –reformas que cuestan muchos millones- ¿qué sentido tiene reformarla para cerrarla dos años más tarde?
……….
– Papá, aparca a la derecha.
– No le hagas caso: aparca a la izquierda.
– Callad. Dejaré el coche en medio de la calle. Así estaréis contentos todos.
Se suele hablar del juicio de Salomón como ejemplo de la mejor justicia. Lo cierto es que la decisión de dividir al niño en dos era la peor de las opciones posibles.
Se consolida ese estilo de hacer política que consiste en intentar satisfacer a todos, y que tanto viene practicando el actual presidente.
Sin embargo, a menudo el intento de satisfacer a todos da como resultado la insatisfacción general. Con la decisión tomada no están satisfechos ni los ecologistas ni los que creen que habría que aprovechar el rendimiento de la central.
Tampoco podemos estar satisfechos los que no tenemos una postura predefinida, y nos limitamos a tratar de analizar racionalmente los problemas. Porque… si se decide ignorar la recomendación de los expertos, y cerrarla porque la energía nuclear es mala en sí misma ¿por qué no se hace inmediatamente?. Lo mismo podemos preguntarnos si el cierre se debe a que la central está anticuada ¿Por qué no se cierra lo antes posible una central poco segura?
Y si se decide ignorar los alegatos de los ecologistas ¿Por qué no durante los diez años que recomiendan los expertos?
Y por último: si hay que hacer reformas en la central –reformas que cuestan muchos millones- ¿qué sentido tiene reformarla para cerrarla dos años más tarde?
……….
– Papá, aparca a la derecha.
– No le hagas caso: aparca a la izquierda.
– Callad. Dejaré el coche en medio de la calle. Así estaréis contentos todos.
Se suele hablar del juicio de Salomón como ejemplo de la mejor justicia. Lo cierto es que la decisión de dividir al niño en dos era la peor de las opciones posibles.
jueves, 2 de julio de 2009
¡Qué calor!
El sol se vierte a chorros sobre Zaragoza en la media tarde. Los termómetros de las calles compiten entre sí, enloquecidos, para mostrar a los viandantes la cifra más alta.
Saben que su veredicto será motivo de comentario y debate en talleres y oficinas, mañana por la mañana.
– En la Gran Vía marcaba 38 grados.
– Eso no es nada. El de la Plaza España señalaba 41.
– Pues el de la farmacia de debajo de mi casa daba 43.
– Yo creo que todos van mal. Hacía mucho más calor.
– Seguro que hemos llegado a 50.
Subo al autobús y contengo mi impulso de abrazar al conductor ¡Qué bien se está con el aire acondicionado!
Me siento en el flanco de sombra y contemplo a los pocos peatones suicidas que caminan por las aceras. ¡Pobre gente! ¡víctimas de la crisis que no pueden pagarse un billete de autobús para estar frescos!
Nos acercamos a mi parada de destino. Titubeo. Miro el reloj. Voy con adelanto a la hora prevista.
Llegamos a mi parada y no me levanto. Mi conciencia me dice “cobarde, bájate si eres hombre”. Pero con el ruido del motor no la oigo, y sigo adelante. Llegaré al final de trayecto, y regresaré en el mismo vehículo. Veinte minutos más de frescor robado a la tarde infernal.
Antes me gustaban los templos por su agradable temperatura en verano. A veces me colaba un rato en alguno, no para rezar, sino para huir de las temperaturas tropicales.
Ahora, desde que han puesto aire acondicionado en los autobuses, no entro en las iglesias más que para asistir a alguna boda o bautizo.
Da igual. Tengo la impresión de que nadie me echa de menos allí.
Saben que su veredicto será motivo de comentario y debate en talleres y oficinas, mañana por la mañana.
– En la Gran Vía marcaba 38 grados.
– Eso no es nada. El de la Plaza España señalaba 41.
– Pues el de la farmacia de debajo de mi casa daba 43.
– Yo creo que todos van mal. Hacía mucho más calor.
– Seguro que hemos llegado a 50.
Subo al autobús y contengo mi impulso de abrazar al conductor ¡Qué bien se está con el aire acondicionado!
Me siento en el flanco de sombra y contemplo a los pocos peatones suicidas que caminan por las aceras. ¡Pobre gente! ¡víctimas de la crisis que no pueden pagarse un billete de autobús para estar frescos!
Nos acercamos a mi parada de destino. Titubeo. Miro el reloj. Voy con adelanto a la hora prevista.
Llegamos a mi parada y no me levanto. Mi conciencia me dice “cobarde, bájate si eres hombre”. Pero con el ruido del motor no la oigo, y sigo adelante. Llegaré al final de trayecto, y regresaré en el mismo vehículo. Veinte minutos más de frescor robado a la tarde infernal.
Antes me gustaban los templos por su agradable temperatura en verano. A veces me colaba un rato en alguno, no para rezar, sino para huir de las temperaturas tropicales.
Ahora, desde que han puesto aire acondicionado en los autobuses, no entro en las iglesias más que para asistir a alguna boda o bautizo.
Da igual. Tengo la impresión de que nadie me echa de menos allí.
miércoles, 1 de julio de 2009
Matar una idea
El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo ha apoyado por unanimidad la decisión del gobierno de Aznar, en 2003, de ilegalizar a Batasuna.
El alto tribunal es contundente en sus apreciaciones, y deja muy claro que España es una democracia homologada, y que tiene derecho a defenderse de aquellos que aspirar precisamente a terminar con ella.
La reacción ha sido de satisfacción en el PSOE, el PP, y UPyD. Pero no así en PNV, ERC, IU, y CiU. Con los criterios jurídicos de la presidenta del Tribunal Constitucional español, esta habría sido una mala sentencia, porque no satisface a todos.
Afortunadamente, en el resto de Europa se toman la justicia en serio, y los jueces emiten sus sentencias razonándolas en base a criterios jurídicos, y no a componendas de amiguetes.
A mí esa sentencia me deja un sabor agridulce. Por una parte me alegra que desde Europa se avale la lucha del Estado español contra el entramado terrorista. Pero por otra parte no puedo evitar que algo profundo chirríe en lo que supone la ilegalización de un partido político. Ya me pasó cuando se produjo la ilegalización de Batasuna: me alegró, pero no me gustó.
Sé que ilegalizar a Batasuna y similares es una medida eficaz para el debilitamiento de los asesinos de ETA. Pero también sé que es imposible prohibir las ideas. Lo intentó Stalin en 1917; lo intentó Hítler, en 1935; lo intentó Franco, en 1939; lo llevan intentando los israelíes desde 1949. Y hace dos mil años lo había intentado el Imperio Romano.
Por mucho que nos pese, no se puede matar una idea de un palmetazo. Las ideas no mueren de manera violenta. Sólo pueden morir de viejas, cuando son sustituidas por otras mejores.
El alto tribunal es contundente en sus apreciaciones, y deja muy claro que España es una democracia homologada, y que tiene derecho a defenderse de aquellos que aspirar precisamente a terminar con ella.
La reacción ha sido de satisfacción en el PSOE, el PP, y UPyD. Pero no así en PNV, ERC, IU, y CiU. Con los criterios jurídicos de la presidenta del Tribunal Constitucional español, esta habría sido una mala sentencia, porque no satisface a todos.
Afortunadamente, en el resto de Europa se toman la justicia en serio, y los jueces emiten sus sentencias razonándolas en base a criterios jurídicos, y no a componendas de amiguetes.
A mí esa sentencia me deja un sabor agridulce. Por una parte me alegra que desde Europa se avale la lucha del Estado español contra el entramado terrorista. Pero por otra parte no puedo evitar que algo profundo chirríe en lo que supone la ilegalización de un partido político. Ya me pasó cuando se produjo la ilegalización de Batasuna: me alegró, pero no me gustó.
Sé que ilegalizar a Batasuna y similares es una medida eficaz para el debilitamiento de los asesinos de ETA. Pero también sé que es imposible prohibir las ideas. Lo intentó Stalin en 1917; lo intentó Hítler, en 1935; lo intentó Franco, en 1939; lo llevan intentando los israelíes desde 1949. Y hace dos mil años lo había intentado el Imperio Romano.
Por mucho que nos pese, no se puede matar una idea de un palmetazo. Las ideas no mueren de manera violenta. Sólo pueden morir de viejas, cuando son sustituidas por otras mejores.
martes, 30 de junio de 2009
Madoff
El estafador Bernard Madoff ha sido condenado a 150 años de prisión por sus estafas multimillonarias. El tipo había montado una variante aristocrática de la tradicional “pirámide”. Como es sabido, el método consiste en obtener fondos de unos incautos ambiciosos, prometiéndoles altos beneficios. Durante un tiempo, esos beneficios se pagan, pero no por el rendimiento del capital, sino por las aportaciones de nuevos incautos ambiciosos.
Se decía de él que era un mago de las finanzas, y desde luego, no debía ser torpe el hombre (ningún timador lo es). Pero no lo era tanto, ya que cometió un grave error, que es el que ha dado con sus huesos en una celda: llevó a cabo sus tejemanejes en EE.UU.
Si hubiera sido realmente listo lo habría hecho en España. En primer lugar porque, en el caso de haberse descubierto el pastel, aquí hubiera gozado de una enorme complacencia popular, ya que la mayor parte de sus clientes estafados eran gente con mucho dinero, y en España robarle a los ricos está muy bien visto.
Por otra parte, aquí jamás habría sido juzgado y condenado en seis meses, como ha ocurrido en su país. Habrían transcurrido largos años antes de que se sentara ante un tribunal, y probablemente algún juez habría cometido un leve desliz, y hubiera podido irse de rositas por cualquier detalle burocrático.
Y por último, en España jamás hubiera permanecido en prisión hasta su muerte. Al cabo de unos meses le hubiéramos visto desfilar por las diferentes cadenas de televisión –como hemos visto al Dioni, a Luis Roldán, y a otros chorizos de diverso pelaje-.
Se merece los 150 años de condena. Quizá no tanto por su estafa, sino por tonto. ¿A quién se le ocurre montar un tinglado así en EE.UU.? ¿Acaso no sabía que en España tenemos el récord de tolerancia hacia los pícaros?
Se decía de él que era un mago de las finanzas, y desde luego, no debía ser torpe el hombre (ningún timador lo es). Pero no lo era tanto, ya que cometió un grave error, que es el que ha dado con sus huesos en una celda: llevó a cabo sus tejemanejes en EE.UU.
Si hubiera sido realmente listo lo habría hecho en España. En primer lugar porque, en el caso de haberse descubierto el pastel, aquí hubiera gozado de una enorme complacencia popular, ya que la mayor parte de sus clientes estafados eran gente con mucho dinero, y en España robarle a los ricos está muy bien visto.
Por otra parte, aquí jamás habría sido juzgado y condenado en seis meses, como ha ocurrido en su país. Habrían transcurrido largos años antes de que se sentara ante un tribunal, y probablemente algún juez habría cometido un leve desliz, y hubiera podido irse de rositas por cualquier detalle burocrático.
Y por último, en España jamás hubiera permanecido en prisión hasta su muerte. Al cabo de unos meses le hubiéramos visto desfilar por las diferentes cadenas de televisión –como hemos visto al Dioni, a Luis Roldán, y a otros chorizos de diverso pelaje-.
Se merece los 150 años de condena. Quizá no tanto por su estafa, sino por tonto. ¿A quién se le ocurre montar un tinglado así en EE.UU.? ¿Acaso no sabía que en España tenemos el récord de tolerancia hacia los pícaros?
lunes, 29 de junio de 2009
Contentar a todos
La presidente del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, ha declarado en una entrevista en La Razón que la sentencia sobre el Estatuto de Cataluña se hará pública pronto. Hasta ahí sólo se le podría responder que ya era hora, que llevan tres años estudiando el asunto.
Pero ha añadido algo más: “espero que satisfaga a todo el mundo”.
Y ahí es donde uno se pierde. Donde uno se pregunta si queda algún resto de rigor y de racionalidad en el entramado de la Administración. ¿Cómo que “espera que satisfaga a todo el mundo”? ¿El TC está para contentar a todo el mundo o para velar por el estricto cumplimiento de la Constitución?
Desde luego, la talla profesional y humana de esta señora quedó bastante debilitada desde que se la vio recibir humildemente una airada bronca de la vicepresidenta del gobierno, hace dos o tres años. Y también a causa de su metedura de pata al asesorar a la amiga de una amiga, sobre un asunto de divorcio, ofreciéndose (“llámame si necesitas algo”), cuando ese asunto podría terminar un día en su mesa.
Pero de ahí a confundir el papel de un juez, que es aplicar la ley, aunque no les guste a los afectados, con el de un negociador, hay un gran paso. E ignorar un axioma tan elemental como que es imposible contentar a todo el mundo, ya raya en el esperpento.
¿Será posible que el síndrome del adolescente iluso se haya extendido no sólo al ámbito gubernamental, sino también a las demás esferas del Estado? ¿Acaso estamos abocados a ser regidos por una caterva de adolescentes, algunos de ellos bastante zoquetes? ¿Hasta ese punto puede llegar el culto a la juventud? ¿Quizá dentro de la ideología de igualdad y de cuotas, llegaremos a tener ministros con certificado de discapacidad intelectual?
Pero ha añadido algo más: “espero que satisfaga a todo el mundo”.
Y ahí es donde uno se pierde. Donde uno se pregunta si queda algún resto de rigor y de racionalidad en el entramado de la Administración. ¿Cómo que “espera que satisfaga a todo el mundo”? ¿El TC está para contentar a todo el mundo o para velar por el estricto cumplimiento de la Constitución?
Desde luego, la talla profesional y humana de esta señora quedó bastante debilitada desde que se la vio recibir humildemente una airada bronca de la vicepresidenta del gobierno, hace dos o tres años. Y también a causa de su metedura de pata al asesorar a la amiga de una amiga, sobre un asunto de divorcio, ofreciéndose (“llámame si necesitas algo”), cuando ese asunto podría terminar un día en su mesa.
Pero de ahí a confundir el papel de un juez, que es aplicar la ley, aunque no les guste a los afectados, con el de un negociador, hay un gran paso. E ignorar un axioma tan elemental como que es imposible contentar a todo el mundo, ya raya en el esperpento.
¿Será posible que el síndrome del adolescente iluso se haya extendido no sólo al ámbito gubernamental, sino también a las demás esferas del Estado? ¿Acaso estamos abocados a ser regidos por una caterva de adolescentes, algunos de ellos bastante zoquetes? ¿Hasta ese punto puede llegar el culto a la juventud? ¿Quizá dentro de la ideología de igualdad y de cuotas, llegaremos a tener ministros con certificado de discapacidad intelectual?
sábado, 27 de junio de 2009
viernes, 26 de junio de 2009
Derecho de asilo
El Congreso ha aprobado la nueva ley que regula el derecho de asilo. El asilo es un procedimiento por el que un Estado acoge a ciudadanos de otras nacionalidades, que son perseguidos y se encuentran en riesgo por cuestiones políticas, religiosas, o de costumbres.
Existe una larga tradición de esta práctica. Tras la guerra civil española miles de ciudadanos fueron acogidos en distintos países, especialmente Francia y México. Eran personas que se habían distinguido por sus ideas contrarias al régimen franquista, o que habían luchado contra el ejército “nacional”. De no haber podido salir de España, una buena parte de ellos hubieran terminado ejecutados, o al menos en prisión.
Lo que llama la atención de la reforma aprobada es que establece la prioridad de asilo para niños, mujeres y homosexuales. Que yo sepa, no explican por qué, pero así queda establecido.
Entiendo que se dé preferencia a los niños (aunque me parece bastante raro que los niños sean perseguidos por sus ideas políticas). Yo debo ser muy torpe, pero no consigo entender por qué hay que salvar a un preso político en Cuba (o a un opositor de Corea del Norte, de Irán, o de donde sea) si es mujer, pero no si es hombre, y encima tiene el mal gusto de no ser homosexual.
Tampoco entiendo por qué merecen las mujeres y los homosexuales la misma especial protección que los niños. Sobre todo cuando la idea viene de un gobierno que proclama que hombres y mujeres son iguales.
¿En qué quedamos? ¿son iguales? ¿o las mujeres son como niños?
Alguien en este gobierno debería hacérselo mirar.
Existe una larga tradición de esta práctica. Tras la guerra civil española miles de ciudadanos fueron acogidos en distintos países, especialmente Francia y México. Eran personas que se habían distinguido por sus ideas contrarias al régimen franquista, o que habían luchado contra el ejército “nacional”. De no haber podido salir de España, una buena parte de ellos hubieran terminado ejecutados, o al menos en prisión.
Lo que llama la atención de la reforma aprobada es que establece la prioridad de asilo para niños, mujeres y homosexuales. Que yo sepa, no explican por qué, pero así queda establecido.
Entiendo que se dé preferencia a los niños (aunque me parece bastante raro que los niños sean perseguidos por sus ideas políticas). Yo debo ser muy torpe, pero no consigo entender por qué hay que salvar a un preso político en Cuba (o a un opositor de Corea del Norte, de Irán, o de donde sea) si es mujer, pero no si es hombre, y encima tiene el mal gusto de no ser homosexual.
Tampoco entiendo por qué merecen las mujeres y los homosexuales la misma especial protección que los niños. Sobre todo cuando la idea viene de un gobierno que proclama que hombres y mujeres son iguales.
¿En qué quedamos? ¿son iguales? ¿o las mujeres son como niños?
Alguien en este gobierno debería hacérselo mirar.
jueves, 25 de junio de 2009
Difícil de entender
El CGPJ ha sancionado al juez Garzón por haber olvidado prorrogar la orden de detención de dos presuntos narcotraficantes turcos. Los detenidos quedaron en libertad, y uno de ellos se ha dado a la fuga y está en busca y captura.
El CGPJ considera que se trata de una falta leve, y le ha puesto a Garzón una multa de 300 euros.
Seguramente el CGPJ ha hecho lo correcto. Seguramente la falta de Garzón es leve. Seguramente, no viene al caso que se tratara de dos presuntos peligrosos narcotraficantes. Seguramente todo esto se puede explicar muy bien.
Pero… resulta difícil de entender.
Resulta difícil de entender esa sanción cuando por saltarse un semáforo a cualquiera nos pueden poner una multa mayor. Resulta difícil de entender cuando un médico que cometa un error en un quirófano puede tener que pagar 200.000 euros a un paciente. Resulta difícil de entender cuando un aparejador que haya cometido un leve error en sus cálculos puede terminar en la cárcel si se le viene abajo una casa.
El CGPJ considera que se trata de una falta leve, y le ha puesto a Garzón una multa de 300 euros.
Seguramente el CGPJ ha hecho lo correcto. Seguramente la falta de Garzón es leve. Seguramente, no viene al caso que se tratara de dos presuntos peligrosos narcotraficantes. Seguramente todo esto se puede explicar muy bien.
Pero… resulta difícil de entender.
Resulta difícil de entender esa sanción cuando por saltarse un semáforo a cualquiera nos pueden poner una multa mayor. Resulta difícil de entender cuando un médico que cometa un error en un quirófano puede tener que pagar 200.000 euros a un paciente. Resulta difícil de entender cuando un aparejador que haya cometido un leve error en sus cálculos puede terminar en la cárcel si se le viene abajo una casa.
miércoles, 24 de junio de 2009
Nunca le hemos negado nada
En varias ocasiones he tenido la oportunidad de hablar con padres muy alarmados. El perfil suele ser bastante parecido: una familia “normal”, nada desectructurada, nada de alcoholismo, nada de drogas, nada de violencia. Es decir: unos padres que han cumplido su papel, y han tratado de hacer lo mejor posible para sus hijos.
El motivo de sus preocupaciones suele ser un chico (o chica, naturalmente) de entre 15 y 19 años, que ha repetido curso dos o tres veces, que no estudia, no hace nada en casa, no tiene hora para volver, les grita, y no tiene la menor intención de buscar trabajo.
Están desconcertados, no saben cómo hacer para que su hijo se comporte de otra manera, para que asuma responsabilidades. Se les ve muy angustiados, y completamente incapaces de hacer algo útil, y menos aún de entender qué ha pasado con su hijo, que hasta hace tres o cuatro años “era un chico estupendo”.
Casi siempre el padre o la madre termina pronunciando una frase, con la que intentan resumir su desconcierto y su incomprensión: “No puede tener queja de nosotros. Nunca le hemos negado nada”.
Ante esa frase pronunciada con dolor por unas personas que han querido ser buenos padres, suelo quedarme en silencio, mirándoles un buen rato. La mayoría no entienden el mensaje. Pero en algunos casos, tras un largo silencio, sus ojos se iluminan, y terminan bajando la mirada y diciendo en voz casi inaudible: “Igual es por eso”.
Hace falta querer mucho a los hijos para decirles "NO".
El motivo de sus preocupaciones suele ser un chico (o chica, naturalmente) de entre 15 y 19 años, que ha repetido curso dos o tres veces, que no estudia, no hace nada en casa, no tiene hora para volver, les grita, y no tiene la menor intención de buscar trabajo.
Están desconcertados, no saben cómo hacer para que su hijo se comporte de otra manera, para que asuma responsabilidades. Se les ve muy angustiados, y completamente incapaces de hacer algo útil, y menos aún de entender qué ha pasado con su hijo, que hasta hace tres o cuatro años “era un chico estupendo”.
Casi siempre el padre o la madre termina pronunciando una frase, con la que intentan resumir su desconcierto y su incomprensión: “No puede tener queja de nosotros. Nunca le hemos negado nada”.
Ante esa frase pronunciada con dolor por unas personas que han querido ser buenos padres, suelo quedarme en silencio, mirándoles un buen rato. La mayoría no entienden el mensaje. Pero en algunos casos, tras un largo silencio, sus ojos se iluminan, y terminan bajando la mirada y diciendo en voz casi inaudible: “Igual es por eso”.
Hace falta querer mucho a los hijos para decirles "NO".
martes, 23 de junio de 2009
Fin de curso
Termina el curso escolar. Millones de niños y adolescentes se quedarán en casa, para gozo de sus padres, descanso de sus abuelos, y dolor de sus profesores.
Los resultados en la prueba de selectividad han mejorado, pero según el coordinador de área de la Universidad de Zaragoza se debe a que los centros han seleccionado mejor y sólo han aprobado bachillerato el 60% de los presentados. Es decir: que el 40% no lo ha conseguido.
Y no será porque los padres no hacen todo lo que pueden. El otro día, en la radio, un padre explicaba indignado que había tenido que poner una denuncia en la Consejería de Educación porque su hijo había tenido muy malas notas en cinco asinaturas, y al ir al instituto a ver qué pasaba “el tutor tuvo el atrevimiento de decirme que mi hijo rozaba a veces la insolencia”. El buen hombre añadió lleno de justificado furor: “¡Por Dios! ¡Cómo se puede decir eso de una criatura!”. Por si fuera poco, añadió: “Estas cosas hay que denunciarlas, porque es muy fácil para cuatro o cinco profesores ponerse de acuerdo para suspender todos a un alumno” (¡?)
En otro centro un padre ha presentado otra denuncia porque su hija no ha superado segundo de bachillerato por la nimiedad de que en una asignatura sólo ha conseguido 1,5 puntos de calificación. ¡Será posible! ¡suspender a su hija con 1,5!
El mundo es muy injusto. Los pobres alumnos todo el curso estudiando sin pausa. Sin apenas ver la tele, ni conectarse a internet, ni hablar por el móvil. Y luego llegan unos impresentables que no saben sus obligaciones y los suspenden por puro placer, antes de irse a descanasar tres meses de vacaciones.
Los resultados en la prueba de selectividad han mejorado, pero según el coordinador de área de la Universidad de Zaragoza se debe a que los centros han seleccionado mejor y sólo han aprobado bachillerato el 60% de los presentados. Es decir: que el 40% no lo ha conseguido.
Y no será porque los padres no hacen todo lo que pueden. El otro día, en la radio, un padre explicaba indignado que había tenido que poner una denuncia en la Consejería de Educación porque su hijo había tenido muy malas notas en cinco asinaturas, y al ir al instituto a ver qué pasaba “el tutor tuvo el atrevimiento de decirme que mi hijo rozaba a veces la insolencia”. El buen hombre añadió lleno de justificado furor: “¡Por Dios! ¡Cómo se puede decir eso de una criatura!”. Por si fuera poco, añadió: “Estas cosas hay que denunciarlas, porque es muy fácil para cuatro o cinco profesores ponerse de acuerdo para suspender todos a un alumno” (¡?)
En otro centro un padre ha presentado otra denuncia porque su hija no ha superado segundo de bachillerato por la nimiedad de que en una asignatura sólo ha conseguido 1,5 puntos de calificación. ¡Será posible! ¡suspender a su hija con 1,5!
El mundo es muy injusto. Los pobres alumnos todo el curso estudiando sin pausa. Sin apenas ver la tele, ni conectarse a internet, ni hablar por el móvil. Y luego llegan unos impresentables que no saben sus obligaciones y los suspenden por puro placer, antes de irse a descanasar tres meses de vacaciones.
lunes, 22 de junio de 2009
Progres y fachas ¿Una dicotomía?
A menudo se presenta como una alternativa ineludible la opción entre ser progre o ser facha. ¿Es acertado ese planteamiento? ¿No hay otras opciones? Los progres creen que todos los de derecha son fachas, y los fachas creen que todos los de izquierda son progres. Pero están equivocados
Desde mi punto de vista, la alternativa es doblemente falaz. Primero porque oculta el hecho de que los progres y los fachas no son sino dos entre las muchas ideologías posibles. Y segundo porque trata de identificar a los progres con la izquierda y a los fachas con la derecha, y ambas cosas son groseras simplificaciones –muy propias de progres y fachas-.
Existen muchas personas de izquierda y de derecha, que no son ni progres ni fachas. Existe una sólida base teórica para las ideas de derecha y para las de izquierda. Hay importantes intelectuales de derecha y de izquierda. Ambas corrientes realizan análisis de la realidad social diferentes, y a partir de esos análisis expresan propuestas diferentes para llegar a objetivos diferentes.
Pero las personas de derechas o de izquierda no tienen por qué ser malvados ni imbéciles. Pueden discutir sus postulados respetándose mutuamente, escuchando con atención al otro, y tratar de no caer en la fantasía.
Ser progre o ser facha es otra cosa. Son subproductos de la derecha y de la izquierda. Representan a esas ideologías tanto como un monigote pintado por un niño de tres años representa a un ser humano. Adoptan dos o tres ideas de la derecha o de la izquierda, y sin llegar a entenderlas del todo, se las hacen tatuar en el cerebro. Son incapaces de escuchar con atención a los que ellos consideran sus enemigos, y que sólo son personas con ideas diferentes.
Unos y otros forman parte de ese gran rebaño humano que bala a coro, expresando una consigna sagrada, y que son incapaces de ver nada fuera del rebaño. Dependiendo del rebaño, unos balan ¡Abajo los fachas! ¡Mueran los rojos! ¡Abajo el Barça! ¡Muera el Islam! ¡Abajo el capitalismo! ¡Nucleares no! ¡No al aborto!
En ambos se detectan los mismos tufos: el rencor, la envidia, el odio, la desconfianza, el miedo, la soberbia, la prepotencia, y el fanatismo.
Hace un tiempo hablábamos aquí de la respetabilidad de todas las ideas. A mí las ideas fachas y las progres me merecen el mismo respeto: ninguno.
Desde mi punto de vista, la alternativa es doblemente falaz. Primero porque oculta el hecho de que los progres y los fachas no son sino dos entre las muchas ideologías posibles. Y segundo porque trata de identificar a los progres con la izquierda y a los fachas con la derecha, y ambas cosas son groseras simplificaciones –muy propias de progres y fachas-.
Existen muchas personas de izquierda y de derecha, que no son ni progres ni fachas. Existe una sólida base teórica para las ideas de derecha y para las de izquierda. Hay importantes intelectuales de derecha y de izquierda. Ambas corrientes realizan análisis de la realidad social diferentes, y a partir de esos análisis expresan propuestas diferentes para llegar a objetivos diferentes.
Pero las personas de derechas o de izquierda no tienen por qué ser malvados ni imbéciles. Pueden discutir sus postulados respetándose mutuamente, escuchando con atención al otro, y tratar de no caer en la fantasía.
Ser progre o ser facha es otra cosa. Son subproductos de la derecha y de la izquierda. Representan a esas ideologías tanto como un monigote pintado por un niño de tres años representa a un ser humano. Adoptan dos o tres ideas de la derecha o de la izquierda, y sin llegar a entenderlas del todo, se las hacen tatuar en el cerebro. Son incapaces de escuchar con atención a los que ellos consideran sus enemigos, y que sólo son personas con ideas diferentes.
Unos y otros forman parte de ese gran rebaño humano que bala a coro, expresando una consigna sagrada, y que son incapaces de ver nada fuera del rebaño. Dependiendo del rebaño, unos balan ¡Abajo los fachas! ¡Mueran los rojos! ¡Abajo el Barça! ¡Muera el Islam! ¡Abajo el capitalismo! ¡Nucleares no! ¡No al aborto!
En ambos se detectan los mismos tufos: el rencor, la envidia, el odio, la desconfianza, el miedo, la soberbia, la prepotencia, y el fanatismo.
Hace un tiempo hablábamos aquí de la respetabilidad de todas las ideas. A mí las ideas fachas y las progres me merecen el mismo respeto: ninguno.
sábado, 20 de junio de 2009
Tema nupcial
Me voy de boda (no es la mía) al Monasterio de Piedra.
Una ocasión para un tema abierto... o casi.
¿Se sigue casando la gente igual que antaño? ¿es algo en desuso? ¿es preferible no hacerlo? ¿qué ventajas e inconvenientes tiene? ¿asegura el matrimonio mayor estabilidad en una pareja?
Una ocasión para un tema abierto... o casi.
¿Se sigue casando la gente igual que antaño? ¿es algo en desuso? ¿es preferible no hacerlo? ¿qué ventajas e inconvenientes tiene? ¿asegura el matrimonio mayor estabilidad en una pareja?
viernes, 19 de junio de 2009
Intolerancia infinita
Escuchaba en la Cadena SER una entrevista a un responsable del ayuntamiento de Sevilla sobre la venta y el consumo de alcohol para menores. Aseguró que están poniendo sanciones muy altas a los comercios que venden ese alcohol a los menores “porque aplicamos tolerancia cero en este asunto”.
Resulta casi entrañable el esfuerzo de tantos progres por ceñirse al lenguaje políticamente correcto. Por cierto: un concepto inventado por los progres, y que les resulta útil para identificarse fácilmente entre sí, y para tratar de empapar al conjunto de la sociedad con determinadas ideologías.
Y digo que me parece casi entrañable porque eso de “tolerancia cero” no es sino una manera bastante infantil de evitar pronunciar la palabra “intolerancia”. Lo políticamente correcto indica que la tolerancia es un valor supremo. Así que hay que ser siempre tolerantes, pase lo que pase. Pero luego llega la realidad –con su absurda manía de llevarles la contraria- y resulta que hay algunas cuestiones ante las que uno está totalmente legitimado para ser intolerante. Tal es el caso de la violencia doméstica, ante la que todos proclaman que hay que tener “tolerancia cero”. Hasta existe un programa con ese nombre en RNE, dedicado a la cuestión.
En todo caso, y aunque quizá sean incapaces de verlo, “tolerancia cero” es exactamente lo mismo que “intolerancia infinita”. Igual que “luminosidad cero” es lo mismo que “oscuridad absoluta”.
Son entrañables, como niños que se tapan los ojos para no ver un monstruo, o las orejas para no oír una reprimenda. Cambian las palabras… y se creen que están cambiando el mundo.
Resulta casi entrañable el esfuerzo de tantos progres por ceñirse al lenguaje políticamente correcto. Por cierto: un concepto inventado por los progres, y que les resulta útil para identificarse fácilmente entre sí, y para tratar de empapar al conjunto de la sociedad con determinadas ideologías.
Y digo que me parece casi entrañable porque eso de “tolerancia cero” no es sino una manera bastante infantil de evitar pronunciar la palabra “intolerancia”. Lo políticamente correcto indica que la tolerancia es un valor supremo. Así que hay que ser siempre tolerantes, pase lo que pase. Pero luego llega la realidad –con su absurda manía de llevarles la contraria- y resulta que hay algunas cuestiones ante las que uno está totalmente legitimado para ser intolerante. Tal es el caso de la violencia doméstica, ante la que todos proclaman que hay que tener “tolerancia cero”. Hasta existe un programa con ese nombre en RNE, dedicado a la cuestión.
En todo caso, y aunque quizá sean incapaces de verlo, “tolerancia cero” es exactamente lo mismo que “intolerancia infinita”. Igual que “luminosidad cero” es lo mismo que “oscuridad absoluta”.
Son entrañables, como niños que se tapan los ojos para no ver un monstruo, o las orejas para no oír una reprimenda. Cambian las palabras… y se creen que están cambiando el mundo.
jueves, 18 de junio de 2009
El miedo
Otro de los lastres que con frecuencia arrastramos por la vida es el miedo.
El miedo es una emoción, que tiene una función adaptativa: ante un peligro, nos impulsa a huir.
El problema aparece cuando nuestros miedos se manifiestan de manera desproporcionada. Porque cuando el miedo rebasa ciertos niveles, se convierte en terror, y entonces no nos deja huir, sino que nos paraliza. O lo que es lo mismo: nos impide reaccionar para protegernos del peligro.
También resulta perjudicial cuando aparece sin causas justificadas. En nuestro mundo civilizado las ocasiones para sentir miedo con razón son más bien escasas. Nos hemos librado de los grandes depredadores, y los robos y agresiones no alcanzan una tasa preocupante. Sin embargo, a veces nos “inventamos” nuestros propios agentes para causarnos miedos. Podemos sentir miedo de que nuestra pareja nos abandone (aunque veamos que está muy enamorada de nosotros); de quedarnos sin trabajo (aunque nuestra empresa funcione perfectamente); de volar, de las arañas, de los negros, de las moscas, de hacer el ridículo, de que no nos escuchen, de no sacar un notable en un examen.
Las personas temerosas viven en un permanente estado de angustia. Y lo más triste del asunto es que pocas veces se cumplen sus exagerados temores. Sin embargo, sufren anticipadamente por algo que después no ocurre.
¿Por qué tenemos tantos miedos? ¿quizá tenemos demasiado que perder en nuestra sociedad opulenta? ¿necesitamos temer algo? ¿al desaparecer el temor a los lobos o el temor a Dios, nos da por temerle a las arrugas?
Y algo más: cuanto más temerosos seamos ¿no estaremos alentando a los más atrevidos para que nos pisoteen?
El miedo es una emoción, que tiene una función adaptativa: ante un peligro, nos impulsa a huir.
El problema aparece cuando nuestros miedos se manifiestan de manera desproporcionada. Porque cuando el miedo rebasa ciertos niveles, se convierte en terror, y entonces no nos deja huir, sino que nos paraliza. O lo que es lo mismo: nos impide reaccionar para protegernos del peligro.
También resulta perjudicial cuando aparece sin causas justificadas. En nuestro mundo civilizado las ocasiones para sentir miedo con razón son más bien escasas. Nos hemos librado de los grandes depredadores, y los robos y agresiones no alcanzan una tasa preocupante. Sin embargo, a veces nos “inventamos” nuestros propios agentes para causarnos miedos. Podemos sentir miedo de que nuestra pareja nos abandone (aunque veamos que está muy enamorada de nosotros); de quedarnos sin trabajo (aunque nuestra empresa funcione perfectamente); de volar, de las arañas, de los negros, de las moscas, de hacer el ridículo, de que no nos escuchen, de no sacar un notable en un examen.
Las personas temerosas viven en un permanente estado de angustia. Y lo más triste del asunto es que pocas veces se cumplen sus exagerados temores. Sin embargo, sufren anticipadamente por algo que después no ocurre.
¿Por qué tenemos tantos miedos? ¿quizá tenemos demasiado que perder en nuestra sociedad opulenta? ¿necesitamos temer algo? ¿al desaparecer el temor a los lobos o el temor a Dios, nos da por temerle a las arrugas?
Y algo más: cuanto más temerosos seamos ¿no estaremos alentando a los más atrevidos para que nos pisoteen?
miércoles, 17 de junio de 2009
Salvemos La Sonrisa
El Congreso ha instado al gobierno a modernizar la Administración del Estado, y a suprimir los ministerios de Cultura, Vivienda e Igualdad. El grupo parlamentario del PSOE ha sido derrotado por los votos del PP, CiU, PNV y ERC.
A pesar de que la soberanía nacional se manifiesta en el Congreso, la medida no tiene por qué tener ningún efecto, ya que el presidente no está obligado a acatarla. Sin embargo, esa resolución deja de manifiesto dos cosas importantes: a) el aumento del convencimiento de que algunos ministerios son completamente inútiles –aunque consumen importantes recursos de impuestos-; b) que el gobierno va a encontrar serias dificultades para gobernar durante el resto de la legislatura.
Pero a mí lo que más me duele es que esa resolución ha debido borrar –al menos por unos minutos- la extraordinaria sonrisa del rostro dle presidente. Sobre todo porque le han dicho que suprima el Ministerio de Igualdad ¡la niña de sus ojos!
Eso ha debido ser un golpe terrible para él. Quizá cuando estaba acariciando la idea de crear nuevos ministerios –el de Optimismo, o el de Ilusión, probablemente- llegan esos canallas y le echan un jarro de agua fría. Esos traidores de ERC, que se han olvidado de lo que él contribuyó a encumbrar a Carod Rovira. Esos miserables de CiU, que no le agradecen que pactara con ellos el Estatuto de Cataluña. Esos malvados del PNV, que quieren vengarse de que Patxi López no haya querido gobernar con ellos en el País Vasco. Todos unos viles y miserables, que han caído tan bajo… como para votar igual que el PP.
Algo habría que hacer para salvar la sonrisa del presidente. España la necesita. Su partido la necesita. Y la democracia la necesita. Tal como quedó demostrado en 2004 y 2008, un presidente con buena sonrisa es lo más importante para una nación. Si la llega a perder ¿cómo vamos a consolarnos de las penurias económicas que nos acechan?
A pesar de que la soberanía nacional se manifiesta en el Congreso, la medida no tiene por qué tener ningún efecto, ya que el presidente no está obligado a acatarla. Sin embargo, esa resolución deja de manifiesto dos cosas importantes: a) el aumento del convencimiento de que algunos ministerios son completamente inútiles –aunque consumen importantes recursos de impuestos-; b) que el gobierno va a encontrar serias dificultades para gobernar durante el resto de la legislatura.
Pero a mí lo que más me duele es que esa resolución ha debido borrar –al menos por unos minutos- la extraordinaria sonrisa del rostro dle presidente. Sobre todo porque le han dicho que suprima el Ministerio de Igualdad ¡la niña de sus ojos!
Eso ha debido ser un golpe terrible para él. Quizá cuando estaba acariciando la idea de crear nuevos ministerios –el de Optimismo, o el de Ilusión, probablemente- llegan esos canallas y le echan un jarro de agua fría. Esos traidores de ERC, que se han olvidado de lo que él contribuyó a encumbrar a Carod Rovira. Esos miserables de CiU, que no le agradecen que pactara con ellos el Estatuto de Cataluña. Esos malvados del PNV, que quieren vengarse de que Patxi López no haya querido gobernar con ellos en el País Vasco. Todos unos viles y miserables, que han caído tan bajo… como para votar igual que el PP.
Algo habría que hacer para salvar la sonrisa del presidente. España la necesita. Su partido la necesita. Y la democracia la necesita. Tal como quedó demostrado en 2004 y 2008, un presidente con buena sonrisa es lo más importante para una nación. Si la llega a perder ¿cómo vamos a consolarnos de las penurias económicas que nos acechan?
martes, 16 de junio de 2009
El zerolismo
El concejal Pedro Zerolo ha oficiado una ceremonia en el ayuntamiento de Madrid, a la que ha denominado “bautizo civil”. En ese acto leyó la Convención Internacional de Derechos del niño; y declaró a éste “ciudadano de Madrid”.
Yo no tengo nada contra Pedro Zerolo, ni contra Cayetana Guillén Cuervo, ni contra el niño. Tampoco tengo nada que objetar a que cada cual haga las fiestas que quiera. Aunque eso sí: pagándolas de su bolsillo, y de acuerdo con las leyes.
Por lo tanto, tengo que estar en desacuerdo con esa ceremonia. Primero porque no existe reconocimiento legal alguno de “bautismos civiles”. Tal cosa no existe en la legislación española.
Segundo porque tampoco existe nada que sea la “ciudadanía de Madrid”. La ciudadanía es un derecho que se obtiene por nacimiento, ascendencia, o disposición administrativa, que en ningún caso depende de los ayuntamientos. Además, en España sólo existe la ciudadanía española, no de Madrid. Los residentes en Madrid son eso: residentes, o vecinos de Madrid.
Y tercero porque el uso de salones del ayuntamiento para celebraciones privadas supone un uso indebido de esos bienes.
Si el señor Zerolo (que no el concejal Zerolo), o los padres del niño, quieren organizar una fiesta para dar la bienvenida civil a la criatura pueden alquilar un salón en un restaurante, en una discoteca, o en un camping.
Por supuesto, tanto unos como otros pueden ser laicos, anticlericales o lo que les venga en gana. Lo que no pueden hacer es inventarse actos oficiales, ni utilizar el ayuntamiento para cosas diferentes de las previstas en las leyes. El bautismo no es obligatorio. Y para hacer constar oficialmente el nacimiento de un niño existe el Registro Civil.
Yo no tengo nada contra Pedro Zerolo, ni contra Cayetana Guillén Cuervo, ni contra el niño. Tampoco tengo nada que objetar a que cada cual haga las fiestas que quiera. Aunque eso sí: pagándolas de su bolsillo, y de acuerdo con las leyes.
Por lo tanto, tengo que estar en desacuerdo con esa ceremonia. Primero porque no existe reconocimiento legal alguno de “bautismos civiles”. Tal cosa no existe en la legislación española.
Segundo porque tampoco existe nada que sea la “ciudadanía de Madrid”. La ciudadanía es un derecho que se obtiene por nacimiento, ascendencia, o disposición administrativa, que en ningún caso depende de los ayuntamientos. Además, en España sólo existe la ciudadanía española, no de Madrid. Los residentes en Madrid son eso: residentes, o vecinos de Madrid.
Y tercero porque el uso de salones del ayuntamiento para celebraciones privadas supone un uso indebido de esos bienes.
Si el señor Zerolo (que no el concejal Zerolo), o los padres del niño, quieren organizar una fiesta para dar la bienvenida civil a la criatura pueden alquilar un salón en un restaurante, en una discoteca, o en un camping.
Por supuesto, tanto unos como otros pueden ser laicos, anticlericales o lo que les venga en gana. Lo que no pueden hacer es inventarse actos oficiales, ni utilizar el ayuntamiento para cosas diferentes de las previstas en las leyes. El bautismo no es obligatorio. Y para hacer constar oficialmente el nacimiento de un niño existe el Registro Civil.
lunes, 15 de junio de 2009
El destino
Una mujer italiana perdió el vuelo de Air-France que cayó al Atlántico. Gracias a eso salvó la vida. Una semana más tarde, en Austria, murió en un accidente de tráfico.
La noticia tiene su punto. Y nos acerca a ese concepto, mitad magia, mitad fe- al que llamamos “destino”.
¿Existe eso que llamamos “destino”? Es decir: ¿todos tenemos preestablecido un devenir que es ajeno a nuestros actos? Y si es así, ¿quién ha diseñado ese “destino”?
Yo no creo en absoluto en tal cosa. Los que defienden la existencia del “destino” suelen argumentar que “sólo ocurre lo que tenía que ocurrir”. En realidad es una inversión lógica. Lo podemos afirmar es algo diferente: “Sólo ocurre lo que ha ocurrido”.
Evidentemente, una vez que ha ocurrido, nada puede modificarlo. Pero afirmar, a partir de eso, que “nada podría haber ocurrido de otra manera” me parece un osado salto en el vacío. Y sin embargo… son millones las personas que creen que existe el “destino”.
¿A qué se debe esa tendencia tan extendida a creer en algo sobrenatural, inexplicable, mágico? ¿De verdad el hombre es –como suele repetirse- un animal racional?
La noticia tiene su punto. Y nos acerca a ese concepto, mitad magia, mitad fe- al que llamamos “destino”.
¿Existe eso que llamamos “destino”? Es decir: ¿todos tenemos preestablecido un devenir que es ajeno a nuestros actos? Y si es así, ¿quién ha diseñado ese “destino”?
Yo no creo en absoluto en tal cosa. Los que defienden la existencia del “destino” suelen argumentar que “sólo ocurre lo que tenía que ocurrir”. En realidad es una inversión lógica. Lo podemos afirmar es algo diferente: “Sólo ocurre lo que ha ocurrido”.
Evidentemente, una vez que ha ocurrido, nada puede modificarlo. Pero afirmar, a partir de eso, que “nada podría haber ocurrido de otra manera” me parece un osado salto en el vacío. Y sin embargo… son millones las personas que creen que existe el “destino”.
¿A qué se debe esa tendencia tan extendida a creer en algo sobrenatural, inexplicable, mágico? ¿De verdad el hombre es –como suele repetirse- un animal racional?
sábado, 13 de junio de 2009
Tema abierto
Montones de asuntos revolotean... Subidas de impuestos, previsiones económicas, declaraciones de ertzainas, un ayuntamiento en quiebra, un brazo a la basura, elecciones en Irán...
¿Alguien se anima a iniciar un tema?
¿Alguien se anima a iniciar un tema?
viernes, 12 de junio de 2009
Precios de locura
El Real Madrid va a pagar al Manchester United 94 millones de euros por el traspaso de Cristiano Ronaldo. Por su parte, el jugador recibirá
El problema con los grandes números es que escapan a nuestra comprensión inmediata. Ese dinero es lo que ganan 20 mileuristas en toda su vida. También se podría pagar a 10.760 el SMI durante un años; comprar 900 pisos en Barcelona, o bien dar de comer todo un año a 150.000 personas en África.
Siempre que se producen fichajes de esta categoría se produce el mismo debate: ¿es ético pagar tanto dinero para comprar los servicios de un deportista? ¿está justificado ese gasto astronómico en plena crisis? ¿se debería poner coto a esta clase de dispendios? ¿se trata simplemente del funcionamiento de la ley de la oferta y la demanda?
Y por otra parte: si el Real Madrid no hiciera ese desembolso por Ronaldo, ¿se beneficiaría de ello algún parado? ¿comería algo más un marginado africano?
El problema con los grandes números es que escapan a nuestra comprensión inmediata. Ese dinero es lo que ganan 20 mileuristas en toda su vida. También se podría pagar a 10.760 el SMI durante un años; comprar 900 pisos en Barcelona, o bien dar de comer todo un año a 150.000 personas en África.
Siempre que se producen fichajes de esta categoría se produce el mismo debate: ¿es ético pagar tanto dinero para comprar los servicios de un deportista? ¿está justificado ese gasto astronómico en plena crisis? ¿se debería poner coto a esta clase de dispendios? ¿se trata simplemente del funcionamiento de la ley de la oferta y la demanda?
Y por otra parte: si el Real Madrid no hiciera ese desembolso por Ronaldo, ¿se beneficiaría de ello algún parado? ¿comería algo más un marginado africano?
jueves, 11 de junio de 2009
La culpa
Una de las losas más pesadas que acarrean los seres humanos sobre sus espaldas es la culpa. Por diversas razones culturales –una de las más importantes es la influencia de la religión- millones de personas tienen que enfrentarse a negros sentimientos de culpa, que les producen angustia, e infelicidad.
Por supuesto, muchos hemos cometido acciones que han causado daño a otros, y podemos sentirnos culpables –o responsables- de ellas. Pero con demasiada frecuencia asumimos culpas que no nos corresponden en absoluto. Podemos sentirnos culpables de lo que hemos hecho, de lo que hemos dejado de hacer, de lo que hemos dicho, de lo que hemos callado, de lo que han hecho nuestros padres y nuestros hijos, de que mueran miles de niños por falta de alimentos, y de que a la cuñada no le haya gustado la paella que hemos hecho.
Y sin embargo… pocos sentimientos hay tan estériles como el de la culpa. Yo prefiero hablar de responsabilidad, lo cual nos hace enfrentarnos a nuestros errores y estar dispuestos a pagar el precio correspondiente. Además, la responsabilidad nos deja la puerta abierta a aprender de esos errores, e intentar no repetirlos en el futuro.
Sin embargo, la culpa sólo asocia dos conceptos diferentes: el de “juez” y el de “castigo”. Hace falta un juez que nos declare culpables –aunque ese juez puede ser uno mismo-; y hace falta expiar la culpa con un castigo, que una vez cumplido, nos deja otra vez limpios y sin responsabilidad alguna.
Si hay varios escollos que dificultan el encuentro con la paz interior, la culpa es probablemente uno de los más importantes. Enseñamos a nuestros hijos a sentirse culpables, y a menudo eso impide que lleguen a sentirse responsables.
Por supuesto, muchos hemos cometido acciones que han causado daño a otros, y podemos sentirnos culpables –o responsables- de ellas. Pero con demasiada frecuencia asumimos culpas que no nos corresponden en absoluto. Podemos sentirnos culpables de lo que hemos hecho, de lo que hemos dejado de hacer, de lo que hemos dicho, de lo que hemos callado, de lo que han hecho nuestros padres y nuestros hijos, de que mueran miles de niños por falta de alimentos, y de que a la cuñada no le haya gustado la paella que hemos hecho.
Y sin embargo… pocos sentimientos hay tan estériles como el de la culpa. Yo prefiero hablar de responsabilidad, lo cual nos hace enfrentarnos a nuestros errores y estar dispuestos a pagar el precio correspondiente. Además, la responsabilidad nos deja la puerta abierta a aprender de esos errores, e intentar no repetirlos en el futuro.
Sin embargo, la culpa sólo asocia dos conceptos diferentes: el de “juez” y el de “castigo”. Hace falta un juez que nos declare culpables –aunque ese juez puede ser uno mismo-; y hace falta expiar la culpa con un castigo, que una vez cumplido, nos deja otra vez limpios y sin responsabilidad alguna.
Si hay varios escollos que dificultan el encuentro con la paz interior, la culpa es probablemente uno de los más importantes. Enseñamos a nuestros hijos a sentirse culpables, y a menudo eso impide que lleguen a sentirse responsables.
miércoles, 10 de junio de 2009
Energía nuclear
El Consejo de Seguridad Nuclear ha dictaminado que la central de Santa María de Garoña puede continuar en funcionamiento durante 10 años más.
El programa electoral del PSOE prometía el cierre paulatino de todas las centrales.
En España somos deficitarios en energía, y compramos a Francia energía producida en sus centrales nucleares.
El coste del megawatio es ocho veces más barato con la energía nuclear que con las energías “verdes”.
El coste de la energía lo terminamos pagando los usuarios.
Las centrales nucleares actuales son muy seguras.
El problema de los desechos nucleares sigue sin resolver.
Con todos esos datos ¿qué habría que hacer en España? ¿cerrar de una vez todas las centrales? ¿mantener las que están en funcionamiento? ¿construir otras nuevas? ¿renunciar al nivel de vida que llevamos y que depende directamente de un gran consumo de energía?
El programa electoral del PSOE prometía el cierre paulatino de todas las centrales.
En España somos deficitarios en energía, y compramos a Francia energía producida en sus centrales nucleares.
El coste del megawatio es ocho veces más barato con la energía nuclear que con las energías “verdes”.
El coste de la energía lo terminamos pagando los usuarios.
Las centrales nucleares actuales son muy seguras.
El problema de los desechos nucleares sigue sin resolver.
Con todos esos datos ¿qué habría que hacer en España? ¿cerrar de una vez todas las centrales? ¿mantener las que están en funcionamiento? ¿construir otras nuevas? ¿renunciar al nivel de vida que llevamos y que depende directamente de un gran consumo de energía?
martes, 9 de junio de 2009
¿De quién son los votos?
Tras un mal resultado electoral es frecuente que los partidos expliquen el fracaso con argumentos del tipo: “no hemos sabido movilizar a nuestros votantes”; o “nuestros votantes se han quedado en casa en vez de ir a votar”.
Todos lo hemos oído; los analistas políticos también emplean esa clase de razonamientos; y los ciudadanos los aceptamos con toda naturalidad.
Pero en esa clase de frases se esconde otra de las muchas estafas intelectuales que nos suministran todos los días los dirigentes políticos y muchos periodistas. Es uno más de esos conceptos pervertidos de los que ya hemos hablado.
Porque la realidad es que “los votantes del partido X” son única y exclusivamente los que acuden a votar en una ocasión determinada. Sólo en esa ocasión pueden ser considerados “votantes de X”, porque así lo han decidido al depositar su papeleta.
Pero los partidos –con la desvergüenza que les caracteriza- no tienen el menor pudor en apropiarse a esos ciudadanos, y sin pedirles permiso les consideran “suyos”. Como si ser “votante de X” fuera una característica personal permanente, tal como ser rubio, o bajito, o de ojos azules.
Echo de menos el grito de los ciudadanos: “señor dirigente del partido X, yo no soy “su” votante. Yo le he votado una vez -o dos, o cinco-, y quizá lo haga de nuevo. O puede que no”.
Y los políticos continúan engañándonos una y otra vez. En esta ocasión es el PSOE el que dice que muchos de “sus votantes” se han quedado en casa. Otras veces lo ha hecho el PP, y todos los demás.
Pero es otra mentira. De las gordas, como casi todas las que nos sueltan.
Señores del PSOE, y del PP, y de IU, y del PNV: los votantes que se han quedado en casa ¡no son "sus votantes"! ¡Son ciudadanos libres que han decidido no votar esta vez!
Dejen ya de apropiarse de lo único que en democracia pertenece en exclusiva a los ciudadanos: el voto.
Todos lo hemos oído; los analistas políticos también emplean esa clase de razonamientos; y los ciudadanos los aceptamos con toda naturalidad.
Pero en esa clase de frases se esconde otra de las muchas estafas intelectuales que nos suministran todos los días los dirigentes políticos y muchos periodistas. Es uno más de esos conceptos pervertidos de los que ya hemos hablado.
Porque la realidad es que “los votantes del partido X” son única y exclusivamente los que acuden a votar en una ocasión determinada. Sólo en esa ocasión pueden ser considerados “votantes de X”, porque así lo han decidido al depositar su papeleta.
Pero los partidos –con la desvergüenza que les caracteriza- no tienen el menor pudor en apropiarse a esos ciudadanos, y sin pedirles permiso les consideran “suyos”. Como si ser “votante de X” fuera una característica personal permanente, tal como ser rubio, o bajito, o de ojos azules.
Echo de menos el grito de los ciudadanos: “señor dirigente del partido X, yo no soy “su” votante. Yo le he votado una vez -o dos, o cinco-, y quizá lo haga de nuevo. O puede que no”.
Y los políticos continúan engañándonos una y otra vez. En esta ocasión es el PSOE el que dice que muchos de “sus votantes” se han quedado en casa. Otras veces lo ha hecho el PP, y todos los demás.
Pero es otra mentira. De las gordas, como casi todas las que nos sueltan.
Señores del PSOE, y del PP, y de IU, y del PNV: los votantes que se han quedado en casa ¡no son "sus votantes"! ¡Son ciudadanos libres que han decidido no votar esta vez!
Dejen ya de apropiarse de lo único que en democracia pertenece en exclusiva a los ciudadanos: el voto.
lunes, 8 de junio de 2009
Vandalismo
Con demasiada frecuencia, aparecen en los medios noticias sobre actos vandálicos en nuestras ciudades. Vehículos incendiados, ruedas pinchadas, lunas y espejos rotos, contenedores quemados, papeleras y marquesinas destrozadas, estatuas decapitadas, o monumentos cubiertos de pintura.
El vandalismo se diferencia de la violencia en general, en que no persigue un fin determinado con sus actos. No es como romper un escaparate para llevarse lo que contiene, o como apalear a una persona para quitarle la cartera. El fin es hacer daño. No importa a quién, y no hacen falta justificaciones.
¿Por qué aumentan los actos vandálicos en las sociedades opulentas?
Enseguida surge la respuesta manida: es un problema de educación. Probablemente, pero tiene que ser algo más que eso, porque los protagonistas de actos vandálicos han recibido en sus colegios la misma educación que la inmensa mayoría de jóvenes que no los cometen.
¿Por qué unos pocos –aunque cada vez más- disfrutan haciendo daño? ¿le echamos la culpa, como siempre, a la sociedad? ¿serán sus familias las que han fallado? ¿son esos chicos unas pobres víctimas que se dejan llevar por otros? ¿se trata de una enfermedad? ¿es un efecto secundario del exceso de libertad? ¿quizá será que la maldad existe?
El vandalismo se diferencia de la violencia en general, en que no persigue un fin determinado con sus actos. No es como romper un escaparate para llevarse lo que contiene, o como apalear a una persona para quitarle la cartera. El fin es hacer daño. No importa a quién, y no hacen falta justificaciones.
¿Por qué aumentan los actos vandálicos en las sociedades opulentas?
Enseguida surge la respuesta manida: es un problema de educación. Probablemente, pero tiene que ser algo más que eso, porque los protagonistas de actos vandálicos han recibido en sus colegios la misma educación que la inmensa mayoría de jóvenes que no los cometen.
¿Por qué unos pocos –aunque cada vez más- disfrutan haciendo daño? ¿le echamos la culpa, como siempre, a la sociedad? ¿serán sus familias las que han fallado? ¿son esos chicos unas pobres víctimas que se dejan llevar por otros? ¿se trata de una enfermedad? ¿es un efecto secundario del exceso de libertad? ¿quizá será que la maldad existe?
sábado, 6 de junio de 2009
Reflexión
Dicen que hoy es el día de reflexión. Me siento en mi sillón, pongo los pies sobre la mesa, cierro los ojos, y me pongo a reflexionar…
Mañana hay elecciones al Parlamento Europeo. ¿Votar o no votar? esa es la cuestión. Parece que la mayoría va a abstenerse, así que si es cierto eso de que la mayoría siempre está en lo cierto… debería sumarme a ellos y no ir a votar.
Claro que para una vez que se tiene en cuenta mi opinión, es una pena dejar pasar la ocasión. Incluso es posible que no siempre la mayoría tenga razón. Así que… ¿votar en blanco o votar a un partido? Votar en blanco es decir que no me gusta ningún partido. Pero también es reconocer que no soy capaz de decidir, aunque sea decidir qué es lo menos malo.
¿Y a qué partido votar? ¿al PP o al PSOE? Bueno… ellos intentan que me crea que son los únicos, pero ¿qué han dicho durante la campaña? Hmmmm… El PP sólo ha hablado de parados, como si en estas elecciones se fuera a arreglar el paro. Y el PSOE sólo ha metido miedo porque viene el PP, como si fuéramos niños que se asustan con el hombre del saco.
¿Hay más partidos? ¡Vaya! Hay un montón ¡35, nada menos!
A ver… Seis de ellos son Falange y similares… Algo desfasados en la Historia.
Otros seis comunistas… Igualmente desfasados…
Un andalucista, otro extremeño, otro valenciano, otro catalán, uno de Zamora-Salamanca-León, dos asturianos… No. Me parece que eso no es la idea que yo tengo de Europa.
Dos partidos verdes… uno antitaurino, uno feminista, uno filoterrorista… Uffff…
Me quedan CDL, UCL, CDS, MSR, y UPyD.
Bueno… echaré un vistazo. A ver quiénes son y qué proponen para Europa.
¡Vaya! Reflexionando, reflexionando… me he quedado dormido.
He soñado que Obama vestido de califa perseguía a Zapatero para pedirle un autógrafo, mientras los guardaespaldas de Pepe Blanco saltaban a la comba en el Falcon de Aznar.
Mañana hay elecciones al Parlamento Europeo. ¿Votar o no votar? esa es la cuestión. Parece que la mayoría va a abstenerse, así que si es cierto eso de que la mayoría siempre está en lo cierto… debería sumarme a ellos y no ir a votar.
Claro que para una vez que se tiene en cuenta mi opinión, es una pena dejar pasar la ocasión. Incluso es posible que no siempre la mayoría tenga razón. Así que… ¿votar en blanco o votar a un partido? Votar en blanco es decir que no me gusta ningún partido. Pero también es reconocer que no soy capaz de decidir, aunque sea decidir qué es lo menos malo.
¿Y a qué partido votar? ¿al PP o al PSOE? Bueno… ellos intentan que me crea que son los únicos, pero ¿qué han dicho durante la campaña? Hmmmm… El PP sólo ha hablado de parados, como si en estas elecciones se fuera a arreglar el paro. Y el PSOE sólo ha metido miedo porque viene el PP, como si fuéramos niños que se asustan con el hombre del saco.
¿Hay más partidos? ¡Vaya! Hay un montón ¡35, nada menos!
A ver… Seis de ellos son Falange y similares… Algo desfasados en la Historia.
Otros seis comunistas… Igualmente desfasados…
Un andalucista, otro extremeño, otro valenciano, otro catalán, uno de Zamora-Salamanca-León, dos asturianos… No. Me parece que eso no es la idea que yo tengo de Europa.
Dos partidos verdes… uno antitaurino, uno feminista, uno filoterrorista… Uffff…
Me quedan CDL, UCL, CDS, MSR, y UPyD.
Bueno… echaré un vistazo. A ver quiénes son y qué proponen para Europa.
¡Vaya! Reflexionando, reflexionando… me he quedado dormido.
He soñado que Obama vestido de califa perseguía a Zapatero para pedirle un autógrafo, mientras los guardaespaldas de Pepe Blanco saltaban a la comba en el Falcon de Aznar.
viernes, 5 de junio de 2009
El ilusionista
La revista económica The Economist acusa a Zapatero de ser un ilusionista que saca conejos de la chistera, al hacer promesas que no podrá cumplir. Alude a su debilidad con un gobierno en minoría, y a la ausencia de explicación sobre la forma en la que piensa financiar las medidas que anunció en el debate sobre el estado de la nación. En la opinión de The Economist, las medidas anunciadas tienen un corte eminentemente electoralista, y carecen del menor rigor.
Está claro que los de The Economist, además de no tener ni idea de lo que pasa en España, le tienen ojeriza al pobre Zapatero. Después de todo ¿qué hay de malo en sacar conejos de una chistera? Mucha gente se gana así la vida en el circo. ¿Por qué no se pueden algunos ganar la vida así en la política?
Es cierto que hace un año el Estado tenía superávit y que en el primer cuatrimestre de este año hemos pido 46.000 millones de euros en los mercados internacionales. Es cierto que los presupuestos del Estado preveían para este año 19.000 millones de euros para pagar el desempleo, y ya estamos gastando 78.000. Pero ¿eso qué importa? Es posible que Zapatero nos esté metiendo en un lío gordísimo, pero nos da algo mucho más importante: ilusión.
Está claro que los de The Economist, además de no tener ni idea de lo que pasa en España, le tienen ojeriza al pobre Zapatero. Después de todo ¿qué hay de malo en sacar conejos de una chistera? Mucha gente se gana así la vida en el circo. ¿Por qué no se pueden algunos ganar la vida así en la política?
Es cierto que hace un año el Estado tenía superávit y que en el primer cuatrimestre de este año hemos pido 46.000 millones de euros en los mercados internacionales. Es cierto que los presupuestos del Estado preveían para este año 19.000 millones de euros para pagar el desempleo, y ya estamos gastando 78.000. Pero ¿eso qué importa? Es posible que Zapatero nos esté metiendo en un lío gordísimo, pero nos da algo mucho más importante: ilusión.
jueves, 4 de junio de 2009
Las malas leyes
Un hombre ha pasado once meses en la cárcel, en aplicación de la ley de violencia de género. Su mujer ha estado apareciendo en las televisiones pidiendo que no lo pusieran en libertad porque peligraba la vida de ella y de sus hijas. Ahora ha sido puesto en libertad, al estimar el juzgado que las lesiones que denunció su mujer en ocho ocasiones se las había hecho ella misma.
No hace falta insistir en que los casos de malos tratos son un drama terrible para las mujeres que los sufren. Pero en este caso queda en evidencia la absurda parcialidad de una ley. Porque las leyes tienen que ser siempre imparciales, y ésta no lo es.
No es imparcial una ley que prejuzga que en caso de que un hombre y una mujer se líen a guantazos, el agresor es el hombre. No lo es porque sólo contempla agresiones de hombres contra mujeres, y no al revés.
Y además, una ley injusta da pie al abuso. Parece lógico que el Estado tenga que ayudar a las mujeres que padecen las agresiones frecuentes de su pareja, facilitándoles vivienda o ayudas económicas. Pero cuanto mayores sean esas ayudas, más mujeres pueden estar interesadas en fingir que reciben malos tratos. Una denuncia a tiempo –por falsa que sea- ayuda a que los trámites de un divorcio se aceleren, a que la custodia de los hijos quede para la madre, a que al padre se le impongan medidas de alejamiento, y a que sea señalado con el dedo por todos como un miserable maltratador.
A ver si inventan pronto otra ley que prevea un sueldo de 2.000 euros para hombres agredidos por un vecino. En cuanto entre en vigor me hago unos cortes en los brazos y me presento en comisaría a denunciar al de la trompeta.
No hace falta insistir en que los casos de malos tratos son un drama terrible para las mujeres que los sufren. Pero en este caso queda en evidencia la absurda parcialidad de una ley. Porque las leyes tienen que ser siempre imparciales, y ésta no lo es.
No es imparcial una ley que prejuzga que en caso de que un hombre y una mujer se líen a guantazos, el agresor es el hombre. No lo es porque sólo contempla agresiones de hombres contra mujeres, y no al revés.
Y además, una ley injusta da pie al abuso. Parece lógico que el Estado tenga que ayudar a las mujeres que padecen las agresiones frecuentes de su pareja, facilitándoles vivienda o ayudas económicas. Pero cuanto mayores sean esas ayudas, más mujeres pueden estar interesadas en fingir que reciben malos tratos. Una denuncia a tiempo –por falsa que sea- ayuda a que los trámites de un divorcio se aceleren, a que la custodia de los hijos quede para la madre, a que al padre se le impongan medidas de alejamiento, y a que sea señalado con el dedo por todos como un miserable maltratador.
A ver si inventan pronto otra ley que prevea un sueldo de 2.000 euros para hombres agredidos por un vecino. En cuanto entre en vigor me hago unos cortes en los brazos y me presento en comisaría a denunciar al de la trompeta.
miércoles, 3 de junio de 2009
La solidaridad de Cayo
El alcalde de Puerto Real, José Antonio Barroso, ha sido condenado por la Audiencia Nacional a una multa de 6.480 euros por el delito de injurias al rey.
En su momento el alcalde pro-republicano llamó al rey corrupto, golpista, e hijo de crápula.
Dejando aparte que una cosa es proponer que España se convierta en una república –cosa totalmente legítima y democrática- y otra muy diferente insultar al Jefe del Estado, la cosa no iría más allá del exceso verbal de alguien que confunde la libertad de expresión con la ofensa personal.
Desde mi punto de vista, lo que ya desborda los límites conocidos del esperpento ha sido la petición que ha hecho Cayo Lara (actual coordinador general de IU), que ha propuesto que el propio rey ayude al alcalde a pagar la multa.
Parece que nuestros políticos están dispuestos a superar todos los gags de Tip y Coll, Martes y Trece, y Gomaespuma, todos juntos.
Pero igual cunde el ejemplo… y a partir de ahora, cuando nos pongan una multa de tráfico, el juez pide al guardia que puso la sanción que pague parte de ella. O quizá Cayo Lara pida que, cuando alguien sea condenado a tres años de cárcel por agredir a otro, que la víctima cumpla al menos uno de esos tres años de prisión. Debe tratarse de una nueva forma de solidaridad.
En su momento el alcalde pro-republicano llamó al rey corrupto, golpista, e hijo de crápula.
Dejando aparte que una cosa es proponer que España se convierta en una república –cosa totalmente legítima y democrática- y otra muy diferente insultar al Jefe del Estado, la cosa no iría más allá del exceso verbal de alguien que confunde la libertad de expresión con la ofensa personal.
Desde mi punto de vista, lo que ya desborda los límites conocidos del esperpento ha sido la petición que ha hecho Cayo Lara (actual coordinador general de IU), que ha propuesto que el propio rey ayude al alcalde a pagar la multa.
Parece que nuestros políticos están dispuestos a superar todos los gags de Tip y Coll, Martes y Trece, y Gomaespuma, todos juntos.
Pero igual cunde el ejemplo… y a partir de ahora, cuando nos pongan una multa de tráfico, el juez pide al guardia que puso la sanción que pague parte de ella. O quizá Cayo Lara pida que, cuando alguien sea condenado a tres años de cárcel por agredir a otro, que la víctima cumpla al menos uno de esos tres años de prisión. Debe tratarse de una nueva forma de solidaridad.
martes, 2 de junio de 2009
Libertad, dictadura, democracia
En términos de libertades la democracia es claramente superior a la dictadura. Ahora bien, “superior” no es un absoluto, sino un relativo. La democracia permite unas libertades básicas que no garantiza la dictadura. Pero ni es cierto que en las dictaduras no exista ninguna libertad, ni que en las democracias la libertad sea máxima.
En realidad, incluso puede haber una democracia con menos libertades que una dictadura. Lo que cambia completamente es la legitimidad del Estado para coartar la libertad. En el caso de la dictadura se debe al capricho de un déspota, y en el caso de la democracia se debe al capricho de millones de votantes, lo cual le proporciona una legitimidad superior, pero no impide que se pisoteen libertades.
La democracia no garantiza la libertad. De hecho, todos los gobernantes –en dictadura y en democracia- tienden a recortar las libertades de los ciudadanos, si los ciudadanos se dejan, claro. Hay casos de conculcación de la libertad en la España democrática: no hay libertad para rotular los comercios en el idioma que se quiera, en Cataluña, no hay libertad para adquirir bebidas alcohólicas en las gasolineras; no hay libertad para formar una candidatura con cualquier número de hombres y mujeres, se va a pisotear la libertad de los niños para jugar en el colegio a lo que les dé la gana.
Desde luego, comparados con los del franquismo, son recortes menores a la libertad. Pero son imposiciones que atentan claramente contra la libertad individual. Deberíamos tener mucho cuidado para no permitir que en nombre de la democracia, el Estado se convierta poco a poco en el gran tutor.
En democracia las decisiones se toman por la mayoría. Pero antes es preciso establecer qué decisiones son de competencia del Estado, y cuáles no lo son. El trazado de una autopista, o la construcción de un hospital deben ser decididos por gobiernos democráticos. ¿Deben decidir también lo que comemos en casa, quién pone la lavadora en una familia; cuándo una madre puede darle un azote a su hijo?
¿Reaccionaremos antes de que decidan cuántos polvos hay que echar a la semana?
En realidad, incluso puede haber una democracia con menos libertades que una dictadura. Lo que cambia completamente es la legitimidad del Estado para coartar la libertad. En el caso de la dictadura se debe al capricho de un déspota, y en el caso de la democracia se debe al capricho de millones de votantes, lo cual le proporciona una legitimidad superior, pero no impide que se pisoteen libertades.
La democracia no garantiza la libertad. De hecho, todos los gobernantes –en dictadura y en democracia- tienden a recortar las libertades de los ciudadanos, si los ciudadanos se dejan, claro. Hay casos de conculcación de la libertad en la España democrática: no hay libertad para rotular los comercios en el idioma que se quiera, en Cataluña, no hay libertad para adquirir bebidas alcohólicas en las gasolineras; no hay libertad para formar una candidatura con cualquier número de hombres y mujeres, se va a pisotear la libertad de los niños para jugar en el colegio a lo que les dé la gana.
Desde luego, comparados con los del franquismo, son recortes menores a la libertad. Pero son imposiciones que atentan claramente contra la libertad individual. Deberíamos tener mucho cuidado para no permitir que en nombre de la democracia, el Estado se convierta poco a poco en el gran tutor.
En democracia las decisiones se toman por la mayoría. Pero antes es preciso establecer qué decisiones son de competencia del Estado, y cuáles no lo son. El trazado de una autopista, o la construcción de un hospital deben ser decididos por gobiernos democráticos. ¿Deben decidir también lo que comemos en casa, quién pone la lavadora en una familia; cuándo una madre puede darle un azote a su hijo?
¿Reaccionaremos antes de que decidan cuántos polvos hay que echar a la semana?
lunes, 1 de junio de 2009
La vida es juego
El PSOE ha presentado una propuesta destinada a tomar medidas en los colegios, de manera que en los juegos de los niños desaparezcan los estereotipos sexistas. Se pretende crear una guía para que los profesores de primaria puedan imponer juegos no sexistas.
El diputado que ha presentado el proyecto ha explicado que en los colegios sigue ocurriendo que grupos de niños juegan a policías y ladrones, mientras que grupos de niñas juegan a mamás, y eso sería lo que se pretende evitar.
¿Es una buena idea? ¿habría que obligar a los niños a saltar a la comba y a las niñas a organizar peleas? ¿Sería mejor dejar que los niños y las niñas jueguen a lo que más les guste? ¿Los padres no saben orientar por sí solos los juegos de sus hijos? ¿Se trata de otra injerencia del Estado en cuestiones privadas? ¿Los chicos que no juegan con muñecas son violentos de adultos? ¿Es terrible que a pocas niñas les guste jugar al fútbol?Muchas preguntas…
Pero a mí hay sobre todo dos que me gustaría conocer la respuesta: a) ¿a qué jugaba Zapatero de pequeño?; b) y de mayor ¿cuándo se va a cansar de jugar con la libertad de los ciudadanos?
El diputado que ha presentado el proyecto ha explicado que en los colegios sigue ocurriendo que grupos de niños juegan a policías y ladrones, mientras que grupos de niñas juegan a mamás, y eso sería lo que se pretende evitar.
¿Es una buena idea? ¿habría que obligar a los niños a saltar a la comba y a las niñas a organizar peleas? ¿Sería mejor dejar que los niños y las niñas jueguen a lo que más les guste? ¿Los padres no saben orientar por sí solos los juegos de sus hijos? ¿Se trata de otra injerencia del Estado en cuestiones privadas? ¿Los chicos que no juegan con muñecas son violentos de adultos? ¿Es terrible que a pocas niñas les guste jugar al fútbol?Muchas preguntas…
Pero a mí hay sobre todo dos que me gustaría conocer la respuesta: a) ¿a qué jugaba Zapatero de pequeño?; b) y de mayor ¿cuándo se va a cansar de jugar con la libertad de los ciudadanos?
sábado, 30 de mayo de 2009
viernes, 29 de mayo de 2009
El halo de Agamenón
“La verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero”.
Esa frase de Machado sintetiza muy bien que las ideas, las opiniones, o la verdad de los hechos son independientes del sujeto que las expresa.
Sin embargo, en el curso de debates o discusiones muchos intentan desacreditar una idea, una opinión, o una verdad, apoyándose en el descrédito del que la defiende.
Es el procedimiento inverso al “argumento de autoridad”, mediante el que se apoya un postulado recurriendo al prestigio de alguien. De ahí frases que comienzan con “Ya dijo Platón…”; o “Como afirmó Einstein…”. Este recurso es parcialmente válido sólo cuando se discute sobre un asunto en el que Platón o Einstein hayan acreditado su autoridad. Pero a menudo se emplea de modo falaz, como por ejemplo: “Einstein dijo que la mejor fruta es el plátano”. Ese argumento es irrelevante porque no consta que Einstein fuera experto en frutas.
La misma trampa se hace cuando se intenta destruir una idea, opinión, o verdad aludiendo a la mala fama de alguien, especialmente cuando esa mala fama no tiene que ver con el contenido de la idea, opinión, o verdad. Replicar “Eso mismo decía Hítler” carece de valor argumental cuando se está hablando sobre frutas.
En el fondo se trata de lo que los psicólogos denominan “efecto halo”, que consiste en creer que una persona con ciertas cualidades -positivas o negativas- tendrá todas sus características también positivas o negativas.
Así que a menudo es un sesgo cognitivo inconsciente. Pero otras veces es un recurso deliberado, generalmente debido a la falta de argumentos con peso en sí mismos.
Cuanto más nos fijamos en Agamenón, o más nos deslumbra su halo, menos atención ponemos a las ideas, las opiniones, o las verdades de los hechos.
Esa frase de Machado sintetiza muy bien que las ideas, las opiniones, o la verdad de los hechos son independientes del sujeto que las expresa.
Sin embargo, en el curso de debates o discusiones muchos intentan desacreditar una idea, una opinión, o una verdad, apoyándose en el descrédito del que la defiende.
Es el procedimiento inverso al “argumento de autoridad”, mediante el que se apoya un postulado recurriendo al prestigio de alguien. De ahí frases que comienzan con “Ya dijo Platón…”; o “Como afirmó Einstein…”. Este recurso es parcialmente válido sólo cuando se discute sobre un asunto en el que Platón o Einstein hayan acreditado su autoridad. Pero a menudo se emplea de modo falaz, como por ejemplo: “Einstein dijo que la mejor fruta es el plátano”. Ese argumento es irrelevante porque no consta que Einstein fuera experto en frutas.
La misma trampa se hace cuando se intenta destruir una idea, opinión, o verdad aludiendo a la mala fama de alguien, especialmente cuando esa mala fama no tiene que ver con el contenido de la idea, opinión, o verdad. Replicar “Eso mismo decía Hítler” carece de valor argumental cuando se está hablando sobre frutas.
En el fondo se trata de lo que los psicólogos denominan “efecto halo”, que consiste en creer que una persona con ciertas cualidades -positivas o negativas- tendrá todas sus características también positivas o negativas.
Así que a menudo es un sesgo cognitivo inconsciente. Pero otras veces es un recurso deliberado, generalmente debido a la falta de argumentos con peso en sí mismos.
Cuanto más nos fijamos en Agamenón, o más nos deslumbra su halo, menos atención ponemos a las ideas, las opiniones, o las verdades de los hechos.
jueves, 28 de mayo de 2009
Jueces divinos
El Tribunal Supremo ha admitido a trámite, por unanimidad, una querella por prevaricación contra Baltasar Garzón, que ha quedado imputado.
A unos les puede caer bien este juez y a otros mal. Pero no cabe duda que a este señor ha acreditado un extraordinario gusto por las cámaras, los micrófonos, y las portadas de los periódicos.
Aceptó ir de número dos por Madrid con Felipe González, en 1.993, y tras ostentar por breve tiempo el cargo de Secretario de Estado contra la Droga, abandonó la política y regresó a su puesto en la Audiencia Nacional. Desde allí se aplicó a fondo para poner al descubierto la trama de los GAL, como resultado de lo cual terminaron en prisión José Barrionuevo y Rafael Vera.
Más adelante consiguió la detención de PInochet, en Londres. También se hizo muy popular por sus actuaciones contra el narcotráfico gallego y contra el terrorismo. El año pasado pidió un año de excedencia “por estudios”, y se trasladó a EE.UU. donde percibió cuantiosas sumas por sus conferencias, al tiempo que seguía cobrando su sueldo como juez en España. Después se obstinó en abrir una causa general contra el franquismo (lo que ha provocado la actual querella) con la oposición de la fiscalía.
Su más reciente campanazo ha sido la causa contra destacados dirigentes del PP.
Yo no sé si es un prevaricador, un narcisista, un héroe, o un ambicioso sin límites.
Pero la noticia de hoy me parece que tiene dos consecuencias importantes: nos puede hacer soñar que todos somos iguales ante la ley; y puede colocar a cada profesión en su sitio. Los dioses al Olimpo, y los jueces a su tribunal.
A unos les puede caer bien este juez y a otros mal. Pero no cabe duda que a este señor ha acreditado un extraordinario gusto por las cámaras, los micrófonos, y las portadas de los periódicos.
Aceptó ir de número dos por Madrid con Felipe González, en 1.993, y tras ostentar por breve tiempo el cargo de Secretario de Estado contra la Droga, abandonó la política y regresó a su puesto en la Audiencia Nacional. Desde allí se aplicó a fondo para poner al descubierto la trama de los GAL, como resultado de lo cual terminaron en prisión José Barrionuevo y Rafael Vera.
Más adelante consiguió la detención de PInochet, en Londres. También se hizo muy popular por sus actuaciones contra el narcotráfico gallego y contra el terrorismo. El año pasado pidió un año de excedencia “por estudios”, y se trasladó a EE.UU. donde percibió cuantiosas sumas por sus conferencias, al tiempo que seguía cobrando su sueldo como juez en España. Después se obstinó en abrir una causa general contra el franquismo (lo que ha provocado la actual querella) con la oposición de la fiscalía.
Su más reciente campanazo ha sido la causa contra destacados dirigentes del PP.
Yo no sé si es un prevaricador, un narcisista, un héroe, o un ambicioso sin límites.
Pero la noticia de hoy me parece que tiene dos consecuencias importantes: nos puede hacer soñar que todos somos iguales ante la ley; y puede colocar a cada profesión en su sitio. Los dioses al Olimpo, y los jueces a su tribunal.
miércoles, 27 de mayo de 2009
La casilla sindical
Ya estamos en la temporada más antipática del año: ha comenzado la campaña de la renta 2008. Aunque a la mayoría les van a devolver dinero, no deja de ser un momento en el que hay que hacer cuentas, y por única vez al año cada español puede ver con sus ojitos el dineral que ha tenido que pagar poco a poco a esa señora que dicen que somos todos: Hacienda. Si además ahora a uno le toca pagar aún más, el mosqueo se hace espeso como la mente de un director general.
En total miles de millones de euros que ponemos entre todos (entre casi todos) para que los distintos gobiernos puedan gastar a lo grande, y encima sacar pecho diciendo que “ellos” nos van a proteger de lo que venga.
Afortunadamente, hay algo en lo que sí podemos elegir: la casilla para la Iglesia. Ahí podemos sentirnos poderosos, y decidir si parte de nuestro dinero va a manos de la Iglesia o de otras instituciones benéficas.
Y yo me pregunto ¿por qué no hay otra casilla igual para que cada cual decida si quiere que una parte de su dinero vaya a parar a los sindicatos?
Nos cuestan unos 163 millones de euros al año, sin contar el valor de infinidad de edificios públicos que ocupan, y el sueldo que cobran de sus empresas los aproximadamente 200.000 liberados sindicales.
Si hay más del doble de liberados y burócratas sindicales que de curas ¿por qué no hay también una casilla para que podamos decidir si queremos mantenerlos o no?
En total miles de millones de euros que ponemos entre todos (entre casi todos) para que los distintos gobiernos puedan gastar a lo grande, y encima sacar pecho diciendo que “ellos” nos van a proteger de lo que venga.
Afortunadamente, hay algo en lo que sí podemos elegir: la casilla para la Iglesia. Ahí podemos sentirnos poderosos, y decidir si parte de nuestro dinero va a manos de la Iglesia o de otras instituciones benéficas.
Y yo me pregunto ¿por qué no hay otra casilla igual para que cada cual decida si quiere que una parte de su dinero vaya a parar a los sindicatos?
Nos cuestan unos 163 millones de euros al año, sin contar el valor de infinidad de edificios públicos que ocupan, y el sueldo que cobran de sus empresas los aproximadamente 200.000 liberados sindicales.
Si hay más del doble de liberados y burócratas sindicales que de curas ¿por qué no hay también una casilla para que podamos decidir si queremos mantenerlos o no?
martes, 26 de mayo de 2009
Los raros
“Fulanito es muy raro”. “Es que hay gente muy rara”.
Probablemente hemos dicho cosas como esas muchas veces, y seguro que las hemos escuchado muchas más.
Se me ocurren dos preguntas al respecto: ¿realmente hay tanta gente rara? y ¿eso de “ser raro” es bueno o malo?
En cuanto a la primera, es probable que eso que llamamos “rarezas” nos sean sino peculiaridades de otras personas, que nosotros no entendemos porque no coinciden con nuestras propias peculiaridades. Quizá la mayoría de esas personas que nosotros vemos raras nos ven a nosotros como rarísimos.
Para responder a la segunda pregunta habría que definir primero qué es “raro”. Si aceptamos la definición de “aquél que piensa o se comporta de manera diferente a la de la mayoría”, a mí me interesan los raros.
El único que no aplaude tras un vibrante discurso; el único que no ríe el chiste que acaba de contar el jefe. El que calla cuando todos hablan; el que pide agua cuando todos piden copas; el que en una clase pregunta en vez de asentir a todo. El que dice “no importa” en vez de empeñarse en que le den la razón; el que ante una mañana gris y lluviosa exclama ¡qué día tan bonito!
A veces pueden resultar problemáticos los raros, sobre todo cuando sus rarezas son imprevisibles.
Pero me quedo con la rareza. Me parece mucho más estimulante que la vulgaridad.
Probablemente hemos dicho cosas como esas muchas veces, y seguro que las hemos escuchado muchas más.
Se me ocurren dos preguntas al respecto: ¿realmente hay tanta gente rara? y ¿eso de “ser raro” es bueno o malo?
En cuanto a la primera, es probable que eso que llamamos “rarezas” nos sean sino peculiaridades de otras personas, que nosotros no entendemos porque no coinciden con nuestras propias peculiaridades. Quizá la mayoría de esas personas que nosotros vemos raras nos ven a nosotros como rarísimos.
Para responder a la segunda pregunta habría que definir primero qué es “raro”. Si aceptamos la definición de “aquél que piensa o se comporta de manera diferente a la de la mayoría”, a mí me interesan los raros.
El único que no aplaude tras un vibrante discurso; el único que no ríe el chiste que acaba de contar el jefe. El que calla cuando todos hablan; el que pide agua cuando todos piden copas; el que en una clase pregunta en vez de asentir a todo. El que dice “no importa” en vez de empeñarse en que le den la razón; el que ante una mañana gris y lluviosa exclama ¡qué día tan bonito!
A veces pueden resultar problemáticos los raros, sobre todo cuando sus rarezas son imprevisibles.
Pero me quedo con la rareza. Me parece mucho más estimulante que la vulgaridad.
lunes, 25 de mayo de 2009
Política de estadio
La política y el fútbol son dos cosas muy diferentes. La una es algo importante para todos, y de su marcha depende nuestro bienestar presente y futuro. La otra no es sino un entretenimiento y un buen negocio para unos pocos.
Sin embargo, en España ambos fenómenos tienen muchos puntos en común. En el fútbol unos jugadores profesionales -que viven muy bien de ello- evolucionan en un campo tratando de vencer al equipo contrario, de acuerdo con un reglamento, bajo la vigilancia de unos árbitros neutrales, y recibiendo el aplauso o los abucheos de un público de seguidores, que son los que pagan todo el tinglado.
En la política, unos políticos profesionales –que viven bastante bien de ello- evolucionan en los medios de comunicación tratando de vencer al equipo contrario, de acuerdo con unas leyes, bajo la vigilancia de un poder judicial neutral, y recibiendo el aplauso o los abucheos de unos votantes, a los que se les extrae el dinero del bolsillo para pagar todo el montaje.
Tanto en el fútbol como en la política no todo es trigo limpio. Muchos políticos recurren a las más sucias estratagemas para hacer caer al adversario; algunos jueces despiertan fundadas sospechas sobre su supuesta imparcialidad, y buena parte de los votantes no actúan como ciudadanos sino como fanáticos sectarios.
Es difícil saber qué fue primero: el huevo o la gallina: ¿el estilo barriobajero de muchos políticos es la causa de que los ciudadanos se comporten como hinchas furibundos? ¿o son estos ciudadanos los que con su apasionamiento ciego propician que los políticos abusen del juego sucio?
No parece demasiado grave que unas decenas de miles de hinchas –que han pagado voluntariamente su entrada- griten como locos ante un gol de su delantero favorito. Pero resulta muy preocupante que millones de personas –que quieran o no tienen que pagar una carísima “entrada”- jaleen enfervorizados a cualquier tramposo que reparta coces a los adversarios, siempre que lleve puesta la camiseta de los colores favoritos.
Una sociedad que contempla con la misma visceralidad la política que el fútbol, probablemente merece tener unos políticos que actúen a patades y que piensen con los pies.
Sin embargo, en España ambos fenómenos tienen muchos puntos en común. En el fútbol unos jugadores profesionales -que viven muy bien de ello- evolucionan en un campo tratando de vencer al equipo contrario, de acuerdo con un reglamento, bajo la vigilancia de unos árbitros neutrales, y recibiendo el aplauso o los abucheos de un público de seguidores, que son los que pagan todo el tinglado.
En la política, unos políticos profesionales –que viven bastante bien de ello- evolucionan en los medios de comunicación tratando de vencer al equipo contrario, de acuerdo con unas leyes, bajo la vigilancia de un poder judicial neutral, y recibiendo el aplauso o los abucheos de unos votantes, a los que se les extrae el dinero del bolsillo para pagar todo el montaje.
Tanto en el fútbol como en la política no todo es trigo limpio. Muchos políticos recurren a las más sucias estratagemas para hacer caer al adversario; algunos jueces despiertan fundadas sospechas sobre su supuesta imparcialidad, y buena parte de los votantes no actúan como ciudadanos sino como fanáticos sectarios.
Es difícil saber qué fue primero: el huevo o la gallina: ¿el estilo barriobajero de muchos políticos es la causa de que los ciudadanos se comporten como hinchas furibundos? ¿o son estos ciudadanos los que con su apasionamiento ciego propician que los políticos abusen del juego sucio?
No parece demasiado grave que unas decenas de miles de hinchas –que han pagado voluntariamente su entrada- griten como locos ante un gol de su delantero favorito. Pero resulta muy preocupante que millones de personas –que quieran o no tienen que pagar una carísima “entrada”- jaleen enfervorizados a cualquier tramposo que reparta coces a los adversarios, siempre que lleve puesta la camiseta de los colores favoritos.
Una sociedad que contempla con la misma visceralidad la política que el fútbol, probablemente merece tener unos políticos que actúen a patades y que piensen con los pies.
sábado, 23 de mayo de 2009
Tema abierto
Tras la excelente acogida del sábado pasado, de nuevo hoy queda abierto el tema del comentario inicial.
Cualquier asunto es válido para iniciar el debate, pero se recomienda no hablar de culos, círculos, churros o sofismas.
Cualquier asunto es válido para iniciar el debate, pero se recomienda no hablar de culos, círculos, churros o sofismas.
viernes, 22 de mayo de 2009
Interferencias
“Un vecino de Balaguer (Lérida) ha sido condenado a un año de prisión y a cinco años de alejamiento de su ex mujer y de sus dos hijas por instalar una cámara de vídeo doméstica en el baño de la vivienda familiar al sospechar que una de las hijas sufría anorexia y se provocaba vómitos, lo que ella no admitía. Además tendrá que pagar 3.000 euros de indemnización a su ex-mujer y a cada una de las hijas”.
Parece un buen ejemplo de un mal padre, un caso de “interferencia paterna”, como diría Zapatero. Una insoportable interferencia sobre un ser vivo –añadiría Bibiana.
Pero en realidad es un claro ejemplo de lo que puede suceder cuando se cruzan dos fuerzas negativas: a) la fuerza de la mala fe que actúa en tantos y tantos casos de separación matrimonial; b) la fuerza del desatino de algunas leyes en vigor.
Ahora la justicia ha puesto todo en su sitio. La hija ya había emprendido un tratamiento para la boulimia; la madre recibirá sus 3.000 euros, y el padre tendrá tiempo para reflexionar sobre lo grave que puede ser interferir en la vida de los hijos.
Parece un buen ejemplo de un mal padre, un caso de “interferencia paterna”, como diría Zapatero. Una insoportable interferencia sobre un ser vivo –añadiría Bibiana.
Pero en realidad es un claro ejemplo de lo que puede suceder cuando se cruzan dos fuerzas negativas: a) la fuerza de la mala fe que actúa en tantos y tantos casos de separación matrimonial; b) la fuerza del desatino de algunas leyes en vigor.
Ahora la justicia ha puesto todo en su sitio. La hija ya había emprendido un tratamiento para la boulimia; la madre recibirá sus 3.000 euros, y el padre tendrá tiempo para reflexionar sobre lo grave que puede ser interferir en la vida de los hijos.
jueves, 21 de mayo de 2009
El argumento del ruido
En 1.975 se murió el tío Paco de viejo. Y nos dejó a todos con una soberana ignorancia democrática. Era un buen momento para que los ciudadanos ocuparan el papel principal en el teatro de la política. Pero no fue así, sino que los partidos ocuparon ese vacío, crearon grandes estructuras burocráticas, canales de reparto de cargos, y sobre todo mecanismos eficientes de manipulación de la indefensa opinión pública.
Tres décadas después la calidad de la democracia no ha mejorado, sino que viene sufriendo un continuo proceso de descomposición. En la práctica, la única manifestación verdaderamente democrática consiste en que seguimos teniendo la oportunidad de depositar libremente nuestro voto en una urna cada cierto tiempo.
La confusión es casi absoluta. Los papeles de las instituciones están borrosos, se solapan y se interfieren. El doble lenguaje es moneda común, y la descalificación apriorística de las personas un uso cotidiano.
A ese desbarajuste pertenece lo sucedido ayer en Valencia, donde un numeroso grupo de simpatizantes del PP acudieron a las puertas del TSJ, para manifestar ruidosamente su apoyo al presidente Camps, mientras otros gritaban tamibén en contra de Camps.
¿Qué es eso de acudir a montar bulla para presionar a la Justicia? Es probablemente el resultado de esa confusión general, en la que ya nadie sabe qué órgano sirve para qué cosa, ni qué medio es legítimo para qué objetivo.
Es cierto que hay precedentes: la cúpula del PSOE acudió en masa a Guadalajara en apoyo de Barrionuevo; cientos de personas acompañaron con sus gritos a Pujol cuando tuvo problemas por el asunto de Banca Catalana; y lo mismo hicieron los adeptos del PNV para arropar a Ibaretxe cuando tuvo que comparecer ante los tribunales.
Pero ningún precedente justifica que de nuevo se intente torcer la independencia de los jueces mediante pancartas, gritos, y mucho ruido. La política de pancarta no es síntoma de madurez política ni de estabilidad democrática de una sociedad. Un suspenso para el PP.
Tres décadas después la calidad de la democracia no ha mejorado, sino que viene sufriendo un continuo proceso de descomposición. En la práctica, la única manifestación verdaderamente democrática consiste en que seguimos teniendo la oportunidad de depositar libremente nuestro voto en una urna cada cierto tiempo.
La confusión es casi absoluta. Los papeles de las instituciones están borrosos, se solapan y se interfieren. El doble lenguaje es moneda común, y la descalificación apriorística de las personas un uso cotidiano.
A ese desbarajuste pertenece lo sucedido ayer en Valencia, donde un numeroso grupo de simpatizantes del PP acudieron a las puertas del TSJ, para manifestar ruidosamente su apoyo al presidente Camps, mientras otros gritaban tamibén en contra de Camps.
¿Qué es eso de acudir a montar bulla para presionar a la Justicia? Es probablemente el resultado de esa confusión general, en la que ya nadie sabe qué órgano sirve para qué cosa, ni qué medio es legítimo para qué objetivo.
Es cierto que hay precedentes: la cúpula del PSOE acudió en masa a Guadalajara en apoyo de Barrionuevo; cientos de personas acompañaron con sus gritos a Pujol cuando tuvo problemas por el asunto de Banca Catalana; y lo mismo hicieron los adeptos del PNV para arropar a Ibaretxe cuando tuvo que comparecer ante los tribunales.
Pero ningún precedente justifica que de nuevo se intente torcer la independencia de los jueces mediante pancartas, gritos, y mucho ruido. La política de pancarta no es síntoma de madurez política ni de estabilidad democrática de una sociedad. Un suspenso para el PP.
miércoles, 20 de mayo de 2009
Todas las ideas no son respetables
Una afirmación muy común. Una opinión compartida por millones de personas: “todas las ideas son respetables”.
¿Es realmente así? ¿O sólo es una afirmación “políticamente correcta”? ¿O quizá es el último recurso que tiene quien se queda sin argumentos para defender “su idea”? ¿Hay ideas no respetables?
Quizá a veces confundimos lo que debe ser el respeto a las personas –como seres humanos- haciéndolo extensivo a ciertos atributos de esas mismas personas.
Pero una persona puede merecer todo el respeto del mundo, y no así su conducta.
No es respetable la conducta del que quema coches para divertirse, ni la del que espera agazapado en un parque para acosar sexualmente a una niña.
Lo mismo ocurre con las ideas. No es respetable la idea de que los judíos deben ser exterminados. Tampoco merece mucho respeto la idea de asar la manteca, o la de poner la zorra a cuidar del gallinero.
Lamentablemente, las personas solemos tomar nuestras propias ideas como parte de nosotros mismos –y en cierto modo lo son-, con lo que a menudo consideramos un ataque personal lo que no es sino el rechazo a una de nuestras ideas.
Es un error que suele hacer muy difícil el diálogo y el entendimiento. Nos ponemos a la defensiva; es decir: al ataque, y nos cerramos completamente a admitir la posibilidad de que podamos haber tenido una idea insensata.
Sin embargo, en contra de lo que afirmaba Forrest Gump, tonto no es el que dice tonterías, sino el que crea más problemas de los que soluciona.Los más grandes sabios de la Historia también han tenido alguna idea desacertada.
¿Es realmente así? ¿O sólo es una afirmación “políticamente correcta”? ¿O quizá es el último recurso que tiene quien se queda sin argumentos para defender “su idea”? ¿Hay ideas no respetables?
Quizá a veces confundimos lo que debe ser el respeto a las personas –como seres humanos- haciéndolo extensivo a ciertos atributos de esas mismas personas.
Pero una persona puede merecer todo el respeto del mundo, y no así su conducta.
No es respetable la conducta del que quema coches para divertirse, ni la del que espera agazapado en un parque para acosar sexualmente a una niña.
Lo mismo ocurre con las ideas. No es respetable la idea de que los judíos deben ser exterminados. Tampoco merece mucho respeto la idea de asar la manteca, o la de poner la zorra a cuidar del gallinero.
Lamentablemente, las personas solemos tomar nuestras propias ideas como parte de nosotros mismos –y en cierto modo lo son-, con lo que a menudo consideramos un ataque personal lo que no es sino el rechazo a una de nuestras ideas.
Es un error que suele hacer muy difícil el diálogo y el entendimiento. Nos ponemos a la defensiva; es decir: al ataque, y nos cerramos completamente a admitir la posibilidad de que podamos haber tenido una idea insensata.
Sin embargo, en contra de lo que afirmaba Forrest Gump, tonto no es el que dice tonterías, sino el que crea más problemas de los que soluciona.Los más grandes sabios de la Historia también han tenido alguna idea desacertada.
martes, 19 de mayo de 2009
El huevazo
Mariano Rajoy se ha referido al anuncio de Zapatero de reducir la desgravación en la compra de viviendas como “El Ladrillazo”.
El PP copia así decididamente la técnica que inició el PSOE hace ya unos años, consistente en eludir los análisis rigurosos y sustituirlos por eslóganes infantiles. En realidad el truco lo inventó IU, pero el PSOE se sumó a él rápidamente.
Sus productos más recordados son “El Medicamentazo” y “El Decretazo”. El timo consiste en que en vez de tomarse el trabajo de explicar a la sociedad en qué consiste un proyecto de ley; en vez de analizar uno a uno sus ventajas y sus inconvenientes; en vez de propiciar que los ciudadanos piensen y saquen conclusiones, lo que se hace es bautizar ese proyecto con un palabro sonoro, cuyo sufijo se asocia automáticamente con algo malo.
El sufijo “azo” añadido a un sustantivo es un aumentativo, que proporciona una noción de exagerado, y frecuentemente violento. Puñetazo, dedazo, tortazo, bombazo.
Se trata de una técnica hábil –en cuanto al resultado que obtiene a corto plazo-, aunque sus consecuencias a largo plazo pueden ser muy negativas para todos. Nos tratan como a niños, nos hablan como a niños. Palabras sonoras, fáciles de recordar. Cosas sencillitas y facilonas, que puedan asimilar las mentes aún no formadas.
Muy bien, señor Rajoy. Muchas gracias por contribuir a la estupidización general de esta sociedad. Lo del “ladrillazo” calará con facilidad en la opinión pública.
Y ahora que se ha publicado que Franco sólo tenía un testículo, disponemos del apelativo más sonoro y adecuado para él. Nada de caudillo, ni generalísimo, ni siquiera dictador. Lo de Franco fue un auténtico Huevazo.
El PP copia así decididamente la técnica que inició el PSOE hace ya unos años, consistente en eludir los análisis rigurosos y sustituirlos por eslóganes infantiles. En realidad el truco lo inventó IU, pero el PSOE se sumó a él rápidamente.
Sus productos más recordados son “El Medicamentazo” y “El Decretazo”. El timo consiste en que en vez de tomarse el trabajo de explicar a la sociedad en qué consiste un proyecto de ley; en vez de analizar uno a uno sus ventajas y sus inconvenientes; en vez de propiciar que los ciudadanos piensen y saquen conclusiones, lo que se hace es bautizar ese proyecto con un palabro sonoro, cuyo sufijo se asocia automáticamente con algo malo.
El sufijo “azo” añadido a un sustantivo es un aumentativo, que proporciona una noción de exagerado, y frecuentemente violento. Puñetazo, dedazo, tortazo, bombazo.
Se trata de una técnica hábil –en cuanto al resultado que obtiene a corto plazo-, aunque sus consecuencias a largo plazo pueden ser muy negativas para todos. Nos tratan como a niños, nos hablan como a niños. Palabras sonoras, fáciles de recordar. Cosas sencillitas y facilonas, que puedan asimilar las mentes aún no formadas.
Muy bien, señor Rajoy. Muchas gracias por contribuir a la estupidización general de esta sociedad. Lo del “ladrillazo” calará con facilidad en la opinión pública.
Y ahora que se ha publicado que Franco sólo tenía un testículo, disponemos del apelativo más sonoro y adecuado para él. Nada de caudillo, ni generalísimo, ni siquiera dictador. Lo de Franco fue un auténtico Huevazo.
lunes, 18 de mayo de 2009
La edad del pavo
A raíz de la aprobación del Proyecto de Ley de Salud Sexual (¡?), se ha formado un gran debate, especialmente por lo que prevé esa ley respecto a que adolescentes menores de edad podrán abortar o adquirir la píldora contraceptiva/abortiva llamada “del día después”, y todo ello sin tener que contar para nada con sus padres.
Continuando con la misma filosofía que subyacía al crear la asignatura de Educación para la Ciudadanía, y en la modificación del Código Civil para prohibir a los padres corregir moderadamente a sus hijos, este gobierno se arroga el papel de “padre supremo”, y decide sustituir a los padres en cuestiones que hasta ahora habían sido de su incumbencia. No se sabe si lo hace porque está convencido de que los padres españoles son un desastre, o porque cree que la educación de niños y adolescentes es de su competencia y no de la de los padres, en contra de lo que dice la Constitución.
Las contradicciones son flagrantes: una adolescente no puede hacerse un tatuaje, pero puede casarse; no puedo comprar tabaco ni alcohol, pero puede abortar; no puede viajar al extranjero, pero puede tomar la píldora del día después; puede tener relaciones sexuales, pero su imagen no puede salir en televisión.¿Tiene sentido esto? ¿Es el papel del gobierno decidir lo que pueden hacer y no hacer los adolescentes? ¿Deben ser los padres los que lo decidan? ¿Sería mejor dejar que fueran los propios adolescentes los que decidan sobre todo lo que les afecta? ¿Cuándo los adolescentes están maduros para vivir en todo como adultos?
Continuando con la misma filosofía que subyacía al crear la asignatura de Educación para la Ciudadanía, y en la modificación del Código Civil para prohibir a los padres corregir moderadamente a sus hijos, este gobierno se arroga el papel de “padre supremo”, y decide sustituir a los padres en cuestiones que hasta ahora habían sido de su incumbencia. No se sabe si lo hace porque está convencido de que los padres españoles son un desastre, o porque cree que la educación de niños y adolescentes es de su competencia y no de la de los padres, en contra de lo que dice la Constitución.
Las contradicciones son flagrantes: una adolescente no puede hacerse un tatuaje, pero puede casarse; no puedo comprar tabaco ni alcohol, pero puede abortar; no puede viajar al extranjero, pero puede tomar la píldora del día después; puede tener relaciones sexuales, pero su imagen no puede salir en televisión.¿Tiene sentido esto? ¿Es el papel del gobierno decidir lo que pueden hacer y no hacer los adolescentes? ¿Deben ser los padres los que lo decidan? ¿Sería mejor dejar que fueran los propios adolescentes los que decidan sobre todo lo que les afecta? ¿Cuándo los adolescentes están maduros para vivir en todo como adultos?
sábado, 16 de mayo de 2009
Tema abierto
Un blog es una buena herramienta para propiciar el debate. Pero uno de sus inconvenientes consiste en que el debate lo inicia uno, y los demás tienen que limitarse a participar en el tema propuesto o no escribir nada.
Así que se me ha ocurrido dejar los sábados para que el primero que entre inicie un tema sobre el que debatir.
Que empiece el más madrugador.
Así que se me ha ocurrido dejar los sábados para que el primero que entre inicie un tema sobre el que debatir.
Que empiece el más madrugador.
viernes, 15 de mayo de 2009
El pito del sereno
Aparte del triunfo del Barcelona, lo más destacado del partido del miércoles fue lo que ocurrió antes de empezar el juego. Cientos –quizá miles- de espectadores prorrumpieron en un gran abucheo con pitada a la llegada del rey, y mientras sonaba el himno nacional.
Algunos dicen que es una cuestión menor. Una pequeña anécdota que se inscribe en lo meramente deportivo, o cuasi-deportivo. Otros creen que significa mucho más que eso, que se trata de un síntoma de algo más profundo y más grave.
Yo creo que se trata de esto último. Los incidentes cuasi-deportivos consisten en que algún energúmeno lanza una botella al árbitro, o en que dos manadas de energúmenos se lían a mamporros dentro o fuera del campo.
Pero cuando una multitud –no media docena de descerebrados- se manifiestan contra su país y sus más altas instituciones democráticas, algo grave está pasando en la sociedad. Lo he dicho varias veces: una sociedad que camina alegremente hacia su autodestrucción es que está muy enferma.
Y esto tiene mucho que ver con el post de los “Conceptos desbaratados”, que –entre otras cosas- ha dado lugar a confundir el progresismo con el “¡Viva la Pepa!”, y la democracia con el pito del sereno. Son muchos los que de buena fe han aceptado el postulado zapateril de que todo da igual con tal de que dé votos.
A lo mejor estoy completamente equivocado, y es cierto que todo da igual. Ya lo veremos. Pero España es el único país del mundo desarrollado y democrático en el que una parte significativa de sus ciudadanos se avergüenzan de su nacionalidad; miran con recelo a su bandera; emplean eufemismos como “el estado” o “estepaís” para no nombrarlo, abuchean al Jefe del Estado, y consideran que la palabra “patriotismo” es una antigualla nauseabunda.
Ojalá estuviera completamente equivocado.
Algunos dicen que es una cuestión menor. Una pequeña anécdota que se inscribe en lo meramente deportivo, o cuasi-deportivo. Otros creen que significa mucho más que eso, que se trata de un síntoma de algo más profundo y más grave.
Yo creo que se trata de esto último. Los incidentes cuasi-deportivos consisten en que algún energúmeno lanza una botella al árbitro, o en que dos manadas de energúmenos se lían a mamporros dentro o fuera del campo.
Pero cuando una multitud –no media docena de descerebrados- se manifiestan contra su país y sus más altas instituciones democráticas, algo grave está pasando en la sociedad. Lo he dicho varias veces: una sociedad que camina alegremente hacia su autodestrucción es que está muy enferma.
Y esto tiene mucho que ver con el post de los “Conceptos desbaratados”, que –entre otras cosas- ha dado lugar a confundir el progresismo con el “¡Viva la Pepa!”, y la democracia con el pito del sereno. Son muchos los que de buena fe han aceptado el postulado zapateril de que todo da igual con tal de que dé votos.
A lo mejor estoy completamente equivocado, y es cierto que todo da igual. Ya lo veremos. Pero España es el único país del mundo desarrollado y democrático en el que una parte significativa de sus ciudadanos se avergüenzan de su nacionalidad; miran con recelo a su bandera; emplean eufemismos como “el estado” o “estepaís” para no nombrarlo, abuchean al Jefe del Estado, y consideran que la palabra “patriotismo” es una antigualla nauseabunda.
Ojalá estuviera completamente equivocado.
jueves, 14 de mayo de 2009
La vida duele
La sociedad actual intenta por todos los medios a su alcance evitar el dolor. El dolor físico y el psíquico. Desde los partos con anestesia epidural hasta la sedación en enfermos terminales. Desde anticiparnos a los menores deseos de nuestros hijos hasta los equipos de psicólogos que acuden tras una tragedia aérea, antes incluso que los bomberos.
Es innegable que se ha avanzado mucho desde aquellos tiempos en los que el barbero le extraía a la gente las muelas “a lo vivo”. El un gran logro que hayamos podido liberarnos de tantos y tan variados dolores físicos.
Sin embargo… ¿podemos decir lo mismo respecto a los dolores psíquicos? ¿es posible evitarlos? Si evitamos algunos ¿no aparecen otros? ¿sufre psíquicamente menos la gente de hoy en día que nuestros abuelos?
A base de intentar evitar cualquier dolor emocional ¿no nos estaremos volviendo muy blanditos y muy vulnerables?
Son muchas preguntas… Pero es posible que la humanidad siga soportando la misma cantidad de sufrimiento psicológico hoy que hace mil años. Puede que hayan cambiado mucho las cosas que producen ese dolor, pero el dolor sigue ahí, a nuestro lado.
Quizá sea que la vida duele.
Es innegable que se ha avanzado mucho desde aquellos tiempos en los que el barbero le extraía a la gente las muelas “a lo vivo”. El un gran logro que hayamos podido liberarnos de tantos y tan variados dolores físicos.
Sin embargo… ¿podemos decir lo mismo respecto a los dolores psíquicos? ¿es posible evitarlos? Si evitamos algunos ¿no aparecen otros? ¿sufre psíquicamente menos la gente de hoy en día que nuestros abuelos?
A base de intentar evitar cualquier dolor emocional ¿no nos estaremos volviendo muy blanditos y muy vulnerables?
Son muchas preguntas… Pero es posible que la humanidad siga soportando la misma cantidad de sufrimiento psicológico hoy que hace mil años. Puede que hayan cambiado mucho las cosas que producen ese dolor, pero el dolor sigue ahí, a nuestro lado.
Quizá sea que la vida duele.
miércoles, 13 de mayo de 2009
Croqueta de boletus
Los langostinos deliciosos. El Enate como siempre, un vino que no defrauda. En vez de los mejillones me tomé una croqueta de Boletus que parecía hecha a mi medida.
En la terraza se estaba bien. La calle tranquila, sin demasiado ruido de coches. En la mesa de al lado dos chicas jóvenes reían hablando de sus cosas. Nada en el entorno hacía pensar en que en el Congreso los señores diputados estaban culpándose mutuamente de los problemas de “la cosa”.
¡Qué suerte tenemos! Vivimos en el mejor país del mundo –le dije a Paco mientras me servía la segunda copa-.
Pues sí, lo que pasa es que nunca estamos contentos con nada –me respondió.
Sí… -me quedé pensando-. Tiene que ser un gran país éste. Un lugar atípico, en el que ni la crisis más aguda desde hace 80 años, ni la incompetencia de un gobierno, ni la mediocridad de una oposición, ni el despilfarro generalizado, consiguen amargar un buen momento en una terraza al aire libre, con unas raciones exquisitas, y un vino con sabor a vida.
En la terraza se estaba bien. La calle tranquila, sin demasiado ruido de coches. En la mesa de al lado dos chicas jóvenes reían hablando de sus cosas. Nada en el entorno hacía pensar en que en el Congreso los señores diputados estaban culpándose mutuamente de los problemas de “la cosa”.
¡Qué suerte tenemos! Vivimos en el mejor país del mundo –le dije a Paco mientras me servía la segunda copa-.
Pues sí, lo que pasa es que nunca estamos contentos con nada –me respondió.
Sí… -me quedé pensando-. Tiene que ser un gran país éste. Un lugar atípico, en el que ni la crisis más aguda desde hace 80 años, ni la incompetencia de un gobierno, ni la mediocridad de una oposición, ni el despilfarro generalizado, consiguen amargar un buen momento en una terraza al aire libre, con unas raciones exquisitas, y un vino con sabor a vida.
lunes, 11 de mayo de 2009
Es estado de "la cosa"
No sé por qué todavía lo llaman “debate sobre el estado de la nación”. Es evidente que el concepto de nación no es nada grato al poder actual. Por quitar el aroma nacional hasta el Instituto Nacional de Meteorología se llama ahora Agencia Estatal de Meteorología.
Hoy empieza el debate sobre “la cosa”. A diferencia de los últimos años, esta vez no voy a seguir los debates. No espero nada útil de ninguno. Son tan previsibles… Así que aprovecharé para hacer algo importante.
Zapatero dedicará su tiempo a decir que la crisis es global (“yo no he sido”); a repetir que el PP lo haría mucho peor (“tú más”); a pedir esa tontería de “arrimar el hombro”; a acusar a la oposición de alegrarse de la crisis; y de paso hará algún anuncio llamativo, para conseguir titulares de prensa que no contengan la cifra 5.000.000.
Después de los 2.500 euros por niño nacido, y de los 400 "porque sí", ahora toca regalar años de cobro de subsidio de paro.
La oposición volverá a decir que el gobierno anda peor que este blog (es decir: sin norte, pero además sin buscarlo); que no tienen ideas; y que nos lleva a todos hacia el abismo.
Da igual. Zapatero seguirá a lo suyo: la crisis que nunca existió, que provocaron otros, y que ya ha pasado. Y los ciudadanos seguirán también a su bola. Los que tienen el corazón entregado al PSOE se fijarán en que Rajoy no da soluciones, sólo defiende los intereses de los malvados empresarios, y en que Zapatero es un buen chico.
Y los que tienen declarada su fidelidad al PP, encontrarán que Zapatero es cada vez más patético, y que Rajoy es un tipo con poco carisma, que dice cosas con sentido común, y que sólo el PP nos puede devolver a la prosperidad.
Así que no voy a molestarse en seguir el debate de “la cosa”. Me iré a un pequeño bar que llevan dos hermanos que rondan los 120 años (entre los dos), y me tomaré unas colas de langostinos al Orio y unos berberechos a la plancha. Con un par de copas de Enate.
¡Ah! Si por casualidad los excelsos líderes se salieran del guión previsto… que alguien me lo diga.
Hoy empieza el debate sobre “la cosa”. A diferencia de los últimos años, esta vez no voy a seguir los debates. No espero nada útil de ninguno. Son tan previsibles… Así que aprovecharé para hacer algo importante.
Zapatero dedicará su tiempo a decir que la crisis es global (“yo no he sido”); a repetir que el PP lo haría mucho peor (“tú más”); a pedir esa tontería de “arrimar el hombro”; a acusar a la oposición de alegrarse de la crisis; y de paso hará algún anuncio llamativo, para conseguir titulares de prensa que no contengan la cifra 5.000.000.
Después de los 2.500 euros por niño nacido, y de los 400 "porque sí", ahora toca regalar años de cobro de subsidio de paro.
La oposición volverá a decir que el gobierno anda peor que este blog (es decir: sin norte, pero además sin buscarlo); que no tienen ideas; y que nos lleva a todos hacia el abismo.
Da igual. Zapatero seguirá a lo suyo: la crisis que nunca existió, que provocaron otros, y que ya ha pasado. Y los ciudadanos seguirán también a su bola. Los que tienen el corazón entregado al PSOE se fijarán en que Rajoy no da soluciones, sólo defiende los intereses de los malvados empresarios, y en que Zapatero es un buen chico.
Y los que tienen declarada su fidelidad al PP, encontrarán que Zapatero es cada vez más patético, y que Rajoy es un tipo con poco carisma, que dice cosas con sentido común, y que sólo el PP nos puede devolver a la prosperidad.
Así que no voy a molestarse en seguir el debate de “la cosa”. Me iré a un pequeño bar que llevan dos hermanos que rondan los 120 años (entre los dos), y me tomaré unas colas de langostinos al Orio y unos berberechos a la plancha. Con un par de copas de Enate.
¡Ah! Si por casualidad los excelsos líderes se salieran del guión previsto… que alguien me lo diga.
Condolencia
Con-dolerse es sumarse al dolor de otro. No es sufrir porque ha sucedido un acontecimiento doloroso. Es sufrir porque el otro sufre.
Nos condolemos con el dolor de los seres queridos: cuando sufren los amigos, los padres o los hermanos. Pero el dolor que más nos duele es el dolor de los hijos. Cuando están enfermos, cuando sufren un accidente, pierden un empleo, o padecen un desengaño amoroso, ellos sufren… y nosotros sufrimos con ellos. Nos gustaría poder sufrir parte de su dolor, para que así ellos sufrieran menos.
Sin embargo, eso no es posible. Y aunque nos obliguemos nosotros mismos a sufrir mucho, con ello no conseguiremos que disminuya un ápice su propio dolor.
También podríamos contemplar el dolor de los seres queridos desde otra perspectiva: como algo inherente a la vida misma. Como algo que es, incluso, necesario y conveniente. Porque el dolor es lo opuesto al placer, y el que no conoce el dolor tampoco conoce el verdadero placer. De igual manera que para disfrutar del cansancio hay que estar cansado, para gozar con la comida hay que tener hambre, para experimentar alegría hay que haber conocido la tristeza.
Muchas personas han llegado a la edad adulta sin haber tenido jamás contratiempo alguno. Todo les ha sonreído, nada les ha faltado. Y sin embargo… no son felices. No han aprendido a disfrutar de nada, suelen ser exigentes, a menudo amargados, y muchos de ellos dependen de los ansiolíticos. Nos preguntamos: ¿Por qué es tan irritable si todo le va de maravilla? Sencillamente, porque la ausencia de dolor no les ha permitido valorar el placer.
Por eso, cuando los hijos sufren, es normal que nosotros suframos también. Pero al mismo tiempo podríamos alegrarnos porque con el dolor crecen, se hacen más fuertes, aprenden a ser más felices.
El dolor forma parte de la vida. Su pudiéramos –que no podemos- evitarles todo dolor a nuestros hijos les estaríamos privando de parte de su vida.
Nos condolemos con el dolor de los seres queridos: cuando sufren los amigos, los padres o los hermanos. Pero el dolor que más nos duele es el dolor de los hijos. Cuando están enfermos, cuando sufren un accidente, pierden un empleo, o padecen un desengaño amoroso, ellos sufren… y nosotros sufrimos con ellos. Nos gustaría poder sufrir parte de su dolor, para que así ellos sufrieran menos.
Sin embargo, eso no es posible. Y aunque nos obliguemos nosotros mismos a sufrir mucho, con ello no conseguiremos que disminuya un ápice su propio dolor.
También podríamos contemplar el dolor de los seres queridos desde otra perspectiva: como algo inherente a la vida misma. Como algo que es, incluso, necesario y conveniente. Porque el dolor es lo opuesto al placer, y el que no conoce el dolor tampoco conoce el verdadero placer. De igual manera que para disfrutar del cansancio hay que estar cansado, para gozar con la comida hay que tener hambre, para experimentar alegría hay que haber conocido la tristeza.
Muchas personas han llegado a la edad adulta sin haber tenido jamás contratiempo alguno. Todo les ha sonreído, nada les ha faltado. Y sin embargo… no son felices. No han aprendido a disfrutar de nada, suelen ser exigentes, a menudo amargados, y muchos de ellos dependen de los ansiolíticos. Nos preguntamos: ¿Por qué es tan irritable si todo le va de maravilla? Sencillamente, porque la ausencia de dolor no les ha permitido valorar el placer.
Por eso, cuando los hijos sufren, es normal que nosotros suframos también. Pero al mismo tiempo podríamos alegrarnos porque con el dolor crecen, se hacen más fuertes, aprenden a ser más felices.
El dolor forma parte de la vida. Su pudiéramos –que no podemos- evitarles todo dolor a nuestros hijos les estaríamos privando de parte de su vida.
sábado, 9 de mayo de 2009
Cóctel de locura
Primero fue el gobernador del Banco de España: dijo que si no se hacían reformas en el sistema de pensiones, la Seguridad Social podría llegar a entrar en quiebra.
Después fue Joaquín Almunia, el comisario de economía de la U.E., quien insistió en que era preciso reformar el sistema, que a largo plazo no sería sostenible.
Ahora ha sido el Subsecretario de Estado de Seguridad Social quien lo ha definido con una frase muy gráfica: “El cóctel de más jubilados y menos cotizantes hace al sistema insostenible”.
Ha habido muchas más voces, claro: del FMI, de servicios de estudios de bancos, de fundaciones… todos repitiendo algo que parece sencillo, y que cualquier padre de familia o cualquier ama de casa entiende a la primera: no se puede mantener mucho tiempo una familia o una empresa, o lo que sea, donde se gasta mucho más dinero del que entra.
Sólo Don Tancredo se mantiene inmutable negándolo todo: “¡No, no, y no!”. Nada de reformas. Todo seguirá igual. Todo el mundo tendrá pensión. Todo el mundo tendrá subsidio de paro.
Semejante empecinamiento resulta difícil de creer. Algo así sólo se lo espera uno de un niño malcriado de cinco años… o de un loco.
¿Está loco nuestro presidente? Yo creo que no. No es muy listo, y es muy infantil. Pero loco no está.
Luego tiene que haber algo más detrás de esa actitud aparentemente irracional. Y sólo se me ocurre una: él ya sabe que el sistema es insostenible a medio plazo si no se cambian cosas. Él ya tiene decidido cambiarlas. Pero él no puede ser el malo de la película. Dar malas noticias le produce salpullido. Así que ha recurrido al viejo truco del globo sonda.
Primero se va creando el miedo… y él aparece como el que no quiere dañar a nadie. El debate crece… y poco a poco la gente va asumiendo que habrá recortes. Y cuando quién más quién menos se espera lo peor (jubilaciones a los 70 años; cómputo de toda la vida laboral para su cálculo; reducciones del 40%), entonces es cuando aparece Superman “el bondadoso”, y zanja la cuestión: ¡Todos tranquilos. La cosa no va a ser tan grave como la pintan. Se aumenta la edad de jubilación, pero sólo hasta los 67. Se congelan las pensiones, pero no se bajan. Sólo las máximas bajarán, pero sólo un 10%! Y el personal, que ya estaba acohonao, empieza a aplaudir con las orejas a Superman “el bondadoso”.
Esa debe de ser la estrategia.
¿O realmente está loco?
Después fue Joaquín Almunia, el comisario de economía de la U.E., quien insistió en que era preciso reformar el sistema, que a largo plazo no sería sostenible.
Ahora ha sido el Subsecretario de Estado de Seguridad Social quien lo ha definido con una frase muy gráfica: “El cóctel de más jubilados y menos cotizantes hace al sistema insostenible”.
Ha habido muchas más voces, claro: del FMI, de servicios de estudios de bancos, de fundaciones… todos repitiendo algo que parece sencillo, y que cualquier padre de familia o cualquier ama de casa entiende a la primera: no se puede mantener mucho tiempo una familia o una empresa, o lo que sea, donde se gasta mucho más dinero del que entra.
Sólo Don Tancredo se mantiene inmutable negándolo todo: “¡No, no, y no!”. Nada de reformas. Todo seguirá igual. Todo el mundo tendrá pensión. Todo el mundo tendrá subsidio de paro.
Semejante empecinamiento resulta difícil de creer. Algo así sólo se lo espera uno de un niño malcriado de cinco años… o de un loco.
¿Está loco nuestro presidente? Yo creo que no. No es muy listo, y es muy infantil. Pero loco no está.
Luego tiene que haber algo más detrás de esa actitud aparentemente irracional. Y sólo se me ocurre una: él ya sabe que el sistema es insostenible a medio plazo si no se cambian cosas. Él ya tiene decidido cambiarlas. Pero él no puede ser el malo de la película. Dar malas noticias le produce salpullido. Así que ha recurrido al viejo truco del globo sonda.
Primero se va creando el miedo… y él aparece como el que no quiere dañar a nadie. El debate crece… y poco a poco la gente va asumiendo que habrá recortes. Y cuando quién más quién menos se espera lo peor (jubilaciones a los 70 años; cómputo de toda la vida laboral para su cálculo; reducciones del 40%), entonces es cuando aparece Superman “el bondadoso”, y zanja la cuestión: ¡Todos tranquilos. La cosa no va a ser tan grave como la pintan. Se aumenta la edad de jubilación, pero sólo hasta los 67. Se congelan las pensiones, pero no se bajan. Sólo las máximas bajarán, pero sólo un 10%! Y el personal, que ya estaba acohonao, empieza a aplaudir con las orejas a Superman “el bondadoso”.
Esa debe de ser la estrategia.
¿O realmente está loco?
viernes, 8 de mayo de 2009
Conceptos desbaratados
2.500 años de pensamiento occidental han dado lugar a un sólido entramado de ideas, que a su vez se construyen poniendo en relación conceptos precisos y bien definidos. Antes de establecer una hipótesis o una teoría se necesita disponer de unos conceptos claros y entendibles por todos. Con conceptos ambiguos o imprecisos no se puede desarrollar una idea que merezca el nombre de tal.
El señor Rodríguez Zapatero, que no se distingue por su capacidad intelectual, ha contribuido de manera notable al desbarajuste general que impera en la sociedad en lo referente a los conceptos. Sus barruntos ideológicos, trazados a brocha gorda, están tan alejados de las ideas coherentes como el dibujo de un niño de seis años de un fresco de Miguel Ángel.
Ese escaso bagaje le ha llevado a producir afirmaciones extravagantes, como “las palabras no importan porque están al servicio de la política”; “la cintura es la esencia de la democracia”, “el concepto de España como nación es discutido y discutible” o “el diálogo es la solución a cualquier problema”.
Con semejante caos mental parece lógico que desde su alta posición haya conseguido contaminar a buena parte de una sociedad, que ya no sabe diferenciar lo bueno de lo posible; lo placentero de lo necesario; los sueños de la realidad; la voluntad del conocimiento, y la actitud de la aptitud.Con la irresponsabilidad del ignorante el buen hombre se ha cargado en cinco años toda la sabiduría acumulada desde Aristóteles hasta Lévi Strauss. De ahí la dificultad de mucha gente cuando le escucha para diferenciar entre conceptos como “bondadoso” e “ignorante”; “optimista” e “iluso”, o entre “sensato” y “vacuo”.
El señor Rodríguez Zapatero, que no se distingue por su capacidad intelectual, ha contribuido de manera notable al desbarajuste general que impera en la sociedad en lo referente a los conceptos. Sus barruntos ideológicos, trazados a brocha gorda, están tan alejados de las ideas coherentes como el dibujo de un niño de seis años de un fresco de Miguel Ángel.
Ese escaso bagaje le ha llevado a producir afirmaciones extravagantes, como “las palabras no importan porque están al servicio de la política”; “la cintura es la esencia de la democracia”, “el concepto de España como nación es discutido y discutible” o “el diálogo es la solución a cualquier problema”.
Con semejante caos mental parece lógico que desde su alta posición haya conseguido contaminar a buena parte de una sociedad, que ya no sabe diferenciar lo bueno de lo posible; lo placentero de lo necesario; los sueños de la realidad; la voluntad del conocimiento, y la actitud de la aptitud.Con la irresponsabilidad del ignorante el buen hombre se ha cargado en cinco años toda la sabiduría acumulada desde Aristóteles hasta Lévi Strauss. De ahí la dificultad de mucha gente cuando le escucha para diferenciar entre conceptos como “bondadoso” e “ignorante”; “optimista” e “iluso”, o entre “sensato” y “vacuo”.
jueves, 7 de mayo de 2009
El patriarcado
Se suele pensar que el patriarcado es una forma de estructura social en la que las posiciones de poder están ocupadas por varones. En realidad esa definición no es correcta porque no es suficiente. Para que exista un patriarcado se necesita, además, que las mujeres estén excluidas de la posibilidad de ocupar esas posiciones.
Uno de los mitos del feminismo consiste en la idea de que las sociedades patriarcales fueron construidas por hombres, deliberadamente, y con el objetivo de mantener a las mujeres en una posición subordinada. Un mito útil para alimentar las ansias de revancha de algunas mujeres, pero sólo un mito, y como tal, falso.
Jamás, en ningún lugar del mundo y en ningún momento de la Historia ha habido una reunión de hombres en la que se haya decidido algo como “vamos a inventar el patriarcado para mantener a las mujeres dominadas y a nuestro servicio”.
La sociedad patriarcal surgió por sí sola, de una manera natural, en respuesta a las necesidades de adaptación de unos grupos humanos reducidos y muy vulnerables. Los hombres se especializaron en unas cosas y las mujeres en otras. Además no fue de manera caprichosa, sino obedeciendo a los imperativos de la naturaleza. Las mujeres eran las que gestaban, parían, y amamantaban a las crías humanas. Y esto ocurría de continuo durante toda su edad fértil.
Por eso se formaron patriarcados. Aquí y en Indonesia. En la selva del Amazonas y en las orillas del Llobregat.
Puede sorprender es que 20.000 años más tarde todavía sigan millones de mujeres ocupando una posición subordinada en las sociedades. Si descartamos la mala voluntad de los hombres ¿a qué puede deberse esa persistencia en la asimétrica asignación de roles en las familias y las sociedades?
Uno de los mitos del feminismo consiste en la idea de que las sociedades patriarcales fueron construidas por hombres, deliberadamente, y con el objetivo de mantener a las mujeres en una posición subordinada. Un mito útil para alimentar las ansias de revancha de algunas mujeres, pero sólo un mito, y como tal, falso.
Jamás, en ningún lugar del mundo y en ningún momento de la Historia ha habido una reunión de hombres en la que se haya decidido algo como “vamos a inventar el patriarcado para mantener a las mujeres dominadas y a nuestro servicio”.
La sociedad patriarcal surgió por sí sola, de una manera natural, en respuesta a las necesidades de adaptación de unos grupos humanos reducidos y muy vulnerables. Los hombres se especializaron en unas cosas y las mujeres en otras. Además no fue de manera caprichosa, sino obedeciendo a los imperativos de la naturaleza. Las mujeres eran las que gestaban, parían, y amamantaban a las crías humanas. Y esto ocurría de continuo durante toda su edad fértil.
Por eso se formaron patriarcados. Aquí y en Indonesia. En la selva del Amazonas y en las orillas del Llobregat.
Puede sorprender es que 20.000 años más tarde todavía sigan millones de mujeres ocupando una posición subordinada en las sociedades. Si descartamos la mala voluntad de los hombres ¿a qué puede deberse esa persistencia en la asimétrica asignación de roles en las familias y las sociedades?
miércoles, 6 de mayo de 2009
La sociedad anónima
Decía ayer Manu en un comentario: “vivimos en una zoociedad que es como es, y valora a priori lo externo y la imagen”.
Esto me ha hecho pensar en lo frecuentemente que consideramos a la sociedad como responsable de muchas de las cosas que no nos gustan. Sea el culto a las apariencias, el machismo, el consumismo, el egoísmo, o el botellón… casi siempre terminamos encogiéndonos de hombros y diciendo: “esta sociedad es así”.
Hablando con la gente, parece que nadie dé más importancia a las apariencias, nadie sea machista, ni consumista, ni egoísta, ni haga botellón. Todos condenan esas cosas, reniegan de ellas, y explican que es “la sociedad” la que es así.
Pero ¿qué es la sociedad? ¿quién es esa señora? ¿Los que la forman son siempre otros? ¿Nosotros no formamos parte de ella? ¿Ella tiene una personalidad propia, distinta a la nuestra? ¿Somos cómo abejas en un panal, sin capacidad para hacer algo diferente de lo que determina la sociedad? ¿Dónde queda el tan cacareado libre albedrío?
¿No será eso de culpar a “la sociedad” de todo lo que no nos gusta una manera inconsciente de escurrir el bulto ante nuestra responsabilidad individual?
Esto me ha hecho pensar en lo frecuentemente que consideramos a la sociedad como responsable de muchas de las cosas que no nos gustan. Sea el culto a las apariencias, el machismo, el consumismo, el egoísmo, o el botellón… casi siempre terminamos encogiéndonos de hombros y diciendo: “esta sociedad es así”.
Hablando con la gente, parece que nadie dé más importancia a las apariencias, nadie sea machista, ni consumista, ni egoísta, ni haga botellón. Todos condenan esas cosas, reniegan de ellas, y explican que es “la sociedad” la que es así.
Pero ¿qué es la sociedad? ¿quién es esa señora? ¿Los que la forman son siempre otros? ¿Nosotros no formamos parte de ella? ¿Ella tiene una personalidad propia, distinta a la nuestra? ¿Somos cómo abejas en un panal, sin capacidad para hacer algo diferente de lo que determina la sociedad? ¿Dónde queda el tan cacareado libre albedrío?
¿No será eso de culpar a “la sociedad” de todo lo que no nos gusta una manera inconsciente de escurrir el bulto ante nuestra responsabilidad individual?
martes, 5 de mayo de 2009
La imagen que no sale en la foto
Cada persona es diferente a todas las demás. Entre millones de fotos, no encontraríamos a dos personas idénticas (excepto en casos de gemelos univitelinos). Las diferentes formas, tamaños y tonalidades de cara, cabello, ojos, nariz, boca, orejas, etc. pueden dar lugar a un número infinito de combinaciones.
Algo parecido sucede con la personalidad. Rasgos como la extroversión, la afabilidad, la inteligencia, la dependencia, o la estabilidad emocional también pueden combinarse de infinitas maneras diferentes. Podríamos decir que la personalidad es la parte de nuestra identidad que no sale en la foto.
Ahora bien, ¿importa más el físico o la personalidad? ¿qué resulta más decisivo en la vida de una persona? ¿qué cuenta más para provocar acercamiento o rechazo? ¿Es cierto eso de que la cara es el reflejo del alma?
Algo parecido sucede con la personalidad. Rasgos como la extroversión, la afabilidad, la inteligencia, la dependencia, o la estabilidad emocional también pueden combinarse de infinitas maneras diferentes. Podríamos decir que la personalidad es la parte de nuestra identidad que no sale en la foto.
Ahora bien, ¿importa más el físico o la personalidad? ¿qué resulta más decisivo en la vida de una persona? ¿qué cuenta más para provocar acercamiento o rechazo? ¿Es cierto eso de que la cara es el reflejo del alma?
lunes, 4 de mayo de 2009
Amén
Las religiones desempeñan tres funciones principales: a) dar respuestas a infinidad de preguntas que se hacen los seres humanos; b) proporcionar consuelo psicológico prometiendo una continuidad tras la muerte, protección divina y un bálsamo para curar las heridas; y c) establecer un control social que ayuda a evitar la ley de la selva, proporcionando normas básicas de interés general, y facilitando también la aceptación de grandes injusticias.
La primera ha perdido mucha fuerza, a medida que la ciencia ha ido desvelando gran parte de los misterios que la naturaleza nos ocultaba.
La segunda sigue siendo igual de útil, y millones de personas se sirven de su fe como una muleta que les ayuda a soportar los sinsabores de la vida.
En cuanto a la función de control social la evolución ha sido muy diferente. En muchos países –especialmente en las teocracias islámicas- continúa ejerciendo un alto control sobre las conductas individuales y colectivas. Pero en otros –como ocurre en España- la religión ha perdido para millones de personas su papel de guía y referente.
La pregunta es ¿está la sociedad en condiciones de prescindir de ese control religioso?
Dicho de otra forma ¿pueden todos los individuos ejercer de vigilantes de sí mismos?
A todos nos gusta sentirnos libres, pero ¿estamos todos dispuestos a aceptar la responsabilidad del ejercicio de esa libertad? ¿O en el fondo preferimos que haya alguien que nos señale el camino?
¿No será que estamos trasladando la dependencia y la sumisión religiosas a una dependencia y una sumisión equivalentes, pero ahora hacia el Estado?
La primera ha perdido mucha fuerza, a medida que la ciencia ha ido desvelando gran parte de los misterios que la naturaleza nos ocultaba.
La segunda sigue siendo igual de útil, y millones de personas se sirven de su fe como una muleta que les ayuda a soportar los sinsabores de la vida.
En cuanto a la función de control social la evolución ha sido muy diferente. En muchos países –especialmente en las teocracias islámicas- continúa ejerciendo un alto control sobre las conductas individuales y colectivas. Pero en otros –como ocurre en España- la religión ha perdido para millones de personas su papel de guía y referente.
La pregunta es ¿está la sociedad en condiciones de prescindir de ese control religioso?
Dicho de otra forma ¿pueden todos los individuos ejercer de vigilantes de sí mismos?
A todos nos gusta sentirnos libres, pero ¿estamos todos dispuestos a aceptar la responsabilidad del ejercicio de esa libertad? ¿O en el fondo preferimos que haya alguien que nos señale el camino?
¿No será que estamos trasladando la dependencia y la sumisión religiosas a una dependencia y una sumisión equivalentes, pero ahora hacia el Estado?
sábado, 2 de mayo de 2009
¿Idénticos o complementarios?
Son muchos los que sueñan con su “media naranja”. Esa compañía ideal para formar una pareja estable y feliz. A veces algunos la encuentran… hasta que descubren que no es exactamente “su” media naranja. Otros no encuentran nunca sino medias sandías o medios cocos (incluso cocos enteros, a veces).
También son muchos los que tienen claro el perfil de esa hipotética “media naranja”. Si les preguntas, te dan de inmediato una larga serie de características que van desde el color de los ojos, a los gustos culinarios.
Ahora bien, para que pueda formarse una pareja equilibrada y duradera, y que ambos estén satisfechos con la convivencia, ¿qué es más importante? ¿que sean lo más parecidos posible en personalidad, gustos, ideales, expectativas, etc.? ¿o que sean complementarios, aunque muy distintos entre sí?
También son muchos los que tienen claro el perfil de esa hipotética “media naranja”. Si les preguntas, te dan de inmediato una larga serie de características que van desde el color de los ojos, a los gustos culinarios.
Ahora bien, para que pueda formarse una pareja equilibrada y duradera, y que ambos estén satisfechos con la convivencia, ¿qué es más importante? ¿que sean lo más parecidos posible en personalidad, gustos, ideales, expectativas, etc.? ¿o que sean complementarios, aunque muy distintos entre sí?
viernes, 1 de mayo de 2009
El día de los fósiles
Hoy es primero de mayo de 2.009. Se celebra el Día del Trabajo, en recuerdo de una jornada de huelga que tuvo lugar en EE.UU. hace 120 años, para exigir la jornada laboral de ocho horas.
Durante muchos años fue una jornada reivindicativa, en la que los trabajadores se manifestaban para exigir mejoras laborales y salariales. En los últimos veinte años la participación ha ido descendiendo sin cesar, y el año pasado apenas participaron más que los líderes sindicales (que viven de eso), y unos pocos nostálgicos más.
Este año se va a celebrar el día del trabajo en el país donde más trabajo se ha destruído de la U.E., y los sindicatos se ponen de perfil, bien engrasados por las subvenciones multimillonarias del gobierno. Unos sindicatos plagados de burócratas muy bien pagados, que dicen defender los intereses de los trabajadores.
La vicepresidenta ha dicho que el gobierno “estará de corazón en las manifestaciones”, y el presidente pidió hace poco “cariño” a UGT. Todo muy idílico, todo muy empalagoso.
Pero además me llama la atención que el presidente del gobierno, que tantas veces ha acusado al PP de ser un partido antiguo, con ideas antiguas, y propuestas antiguas esté tan acorazonado con esta celebración tan vieja. Aparte de las celebraciones religiosas, es sin duda el acto multitudinario más antiguo en la España de hoy.
Es previsible que este año la participación sea algo mayor. Pero más de cuatro millones de españoles no tendrán nada que celebrar mañana.
Durante muchos años fue una jornada reivindicativa, en la que los trabajadores se manifestaban para exigir mejoras laborales y salariales. En los últimos veinte años la participación ha ido descendiendo sin cesar, y el año pasado apenas participaron más que los líderes sindicales (que viven de eso), y unos pocos nostálgicos más.
Este año se va a celebrar el día del trabajo en el país donde más trabajo se ha destruído de la U.E., y los sindicatos se ponen de perfil, bien engrasados por las subvenciones multimillonarias del gobierno. Unos sindicatos plagados de burócratas muy bien pagados, que dicen defender los intereses de los trabajadores.
La vicepresidenta ha dicho que el gobierno “estará de corazón en las manifestaciones”, y el presidente pidió hace poco “cariño” a UGT. Todo muy idílico, todo muy empalagoso.
Pero además me llama la atención que el presidente del gobierno, que tantas veces ha acusado al PP de ser un partido antiguo, con ideas antiguas, y propuestas antiguas esté tan acorazonado con esta celebración tan vieja. Aparte de las celebraciones religiosas, es sin duda el acto multitudinario más antiguo en la España de hoy.
Es previsible que este año la participación sea algo mayor. Pero más de cuatro millones de españoles no tendrán nada que celebrar mañana.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)